Este fin de semana estuve de visita en Stuttgart. Me di un paseíto de unas 6 horas en coche ida y otras 6 vuelta para ver a unos amigos del seminario.
Salí hacia allí el viernes después de trabajar y llegué a eso de las 10 de la noche (se me había olvidado que aquí no hay límite de velocidad en las carreteras, así que como detalle, la sorpresa que me llevé cuando vi que el conductor iba a 200). Todo el camino nevando y todo completamente cubierto de nieve. La nieve ha llegado a Alemania y no sé quién va a ser capaz de decirla que se vaya...
Salí hacia allí el viernes después de trabajar y llegué a eso de las 10 de la noche (se me había olvidado que aquí no hay límite de velocidad en las carreteras, así que como detalle, la sorpresa que me llevé cuando vi que el conductor iba a 200). Todo el camino nevando y todo completamente cubierto de nieve. La nieve ha llegado a Alemania y no sé quién va a ser capaz de decirla que se vaya...
Invertimos el sábado en ver el centro de la ciudad, que es bastante grande, y el mercado de Navidad, ya que este era el primer fin de semana de adviento y en casi todas las ciudades un poquito grandes ponen un mercado navideño. En Löbau no lo sé, el próximo finde os cuento.
Por la tarde fuimos a casa de otro voluntario del seminario a preparar la cena (me hicieron cenar a las 6 de la tarde, puñeteras manías europeas). Fuimos a comprar vino y terminamos en una cata, así que... para qué contaros. Empezamos tomando una copita a eso de las 3 de la tarde... y recuerdo que llegué a casa a la 1 porque ya no podíamos más con nuestros cuerpos. Que parece que no, pero una copita de vino, y otra y otra... Cenamos, salimos un poco por ahí, nos perdimos bastante y volvimos a casa.
Y el domingo un poco más de turismo por el centro: tienen un parque bastante grande que quieren destruir para construir una estación de tren (algo así debe ser, la explicación era entre alemán e inglés...) y hay gente viviendo allí y haciendo espectáculos casi todos los fines de semana, así que fue interesante verlo.
También vimos el Palacio, la torre de la televisión y la parte vieja de la ciudad, la parte con casas bajitas y cucas.
También vimos el Palacio, la torre de la televisión y la parte vieja de la ciudad, la parte con casas bajitas y cucas.
Y poco más. Que esta semana ha llegado la navidad a la guarde: hoy hemos decorado la clase y las tiendas y las calles ya están con sus luces también. Mires donde mires es navidad, es invierno. Mires donde mires hay luces y nieve. Mucha nieve. Y me han dicho que esto no es nada. No sé si quiero imaginarme lo que queda del invierno...
Sobreviviré. Lo tengo claro. Me voy a quedar aquí hasta que vuelva a salir el sol.