domingo, 17 de julio de 2011

Reflexiones

A veces sólo hay que alejarse un poco para ver las cosas con perspectiva, desde la distancia, con otro punto de vista. Quizás no todo iba tan bien como parecía, o quizás iba incluso mejor de lo que parecía y te has equivocado, o has acertado del todo.
A veces está bien tomarse un tiempo para una misma, ver a dónde vas, a dónde te lleva la vida, dónde quieres ir tú, dónde estás, qué puedes encontrar; qué puedes enfrentar tú sola, qué no; dónde están tus límites, dónde los que te imponen los demás.

A veces sólo hay que romper con todo y empezar desde el principio, desde donde debe ser, y construirlo todo despacito, con los ojos bien abiertos, mirando, aprendiendo. No dejar de descubrir ni de preguntar, de preguntarte, porque la mayoría de las respuestas las tienes tú, no pueden ayudarte los demás.

Y así, descubres quién es importante, quién no; quién nunca lo fue, quién ya no lo será más, aunque duela. Descubres que desprenderte también significa avanzar, descubres que el camino lo dibujan tus pasos, y no las voces de los demás, que no van por tu mismo camino, quizás por otro cercano, o paralelo; pero sin duda, no por el tuyo.
Y cuando encuentres el lugar en donde quieras estar, para. Para y quédate, y decide, y enfrenta. Y continúa decidiendo, continúa eligiendo. Continúa soñando que todo va a salir bien.

domingo, 10 de julio de 2011

Junio y julio

Otra vez se me han acumulado las cosas que contar. Y otra vez la falta de ganas. Ya ha pasado mayo, junio y con él la visita de Raquel, y estamos en julio y pleno verano.

Raquelita y yo nos paseamos por Düsseldorf, nos bebimos todo lo que pudimos, comimos como si fuera gratis y no hubiera mañana, y en definitiva, nos divertimos mucho. Volvimos a Löbau, a celebrar la confirmación de una nieta de los Wolf (es decir, comer todos los pasteles que pudiéramos) y se fue de madrugada, dejándome un montón de sueño acumulado y comida en el frigo.


El veranito en Löbau es caluroso, alterna semanas de 30º y querer morirse de calor con días completamente grises en los que no para de llover y no subimos de los 15º. Pero está bien, siempre me puedo bajar al jardín a tirarme al sol (y dormir, y leer, y escuchar música y comer mientras) o ver alguna peli resguardada en casa y con la mantita si el tiempo fuera no da para más.


Ya han empezado a terminar proyectos otros voluntarios, y el final está cerca, muy cerca. Empiezo a pensar en la pena que me va a dar dejar a mis niños, la guarde e incluso el pueblo, con lo aburrido que es. El otro día me pasé por las piscinas de verano, y resulta que han decidido que abrirlas 3 meses al año era demasiado, así que han debido pensar que lo mejor es ponerse ahora en julio a reformarlas, por si acaso alguien quería bañarse... Siempre me quedará la piscinita hinchable del jardín y la manguera.


Y en unas semanitas empiezan 5 de los 7 niños de mi grupo el cole, que aquí comineza en agosto. Así que mi despedida será un poco menos triste porque muchos de mis niños también se van, cambian de ambiente; nos echaremos todos un poquito menos de menos.


Y... en cuanto a novedades académicas, hice la semana pasada el examen de B1 de alemán. A principios de agosto nos darán las notas, no sé no sé... cruzo los dedos, en caso de que eso sirva de algo. Aún así, todo el alemán que he aprendido no lo mido con un examen de 6 horas, prefiero pensar en que soy capaz de mantener conversaciones, ir a sitios, comprar, explicar y entender el mundo que me rodea, aunque mi gramática no sea perfecta y no me sepa todas las palabras del diccionario.


Y por lo demás... Pues no sé. Que me da hambre, así que voy a hacerme la comida y bajarme al jardín, que este año sólo me he quemado una vez, y como siga así no voy a conseguir ese tono de piel cangrejil que tanto me gusta.


¡¡Besos y abrazos!!