jueves, 29 de diciembre de 2011

Burgos fue así.

Tren, sueño. Llamadas, desayuno, estación de autobuses. Fuera mochila, hola catedral, arco de Santamaría, paseos, tiendas. Raquel. Hablar, hablar, hablar. Pecaditos. Vueltas. Comer como si nos fuera la vida en ello. Amigas. Bebita. Casa de Bea, de Bea y de Kike y de los gatos. Pelos por todas partes. Litera de abajo. Desorden. Papeleo. Cerrar cuentas, pagar gastos. Almorzar, ver el barrio. Comer, echarse la siesta. Más amigas. Más picoteo, más cañas. Volver. Dormir. Recoger. Más amigas. Más picoteos. Despedirse...

Hasta el año que viene.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Parón navideño

Fanes y fanas, sé que he tardado mucho en escribir... Pero aquí estoy de nuevo. Desde España, en casa de mis papás. Ya no sé muy bien si esta es también mi casa, siento que casa es el sitio en el que vivo día a día, aunque no tenga papeles ni pague facturas. Casa es cualquier lugar en el que te sientas bien y seas feliz, y tengo la suerte de tener muchas casas en dos países distintos.

En una de mis casas de Wiesbaden, en donde trabajo, hemos celebrado la navidad con nuestras chicas y los peques. Fue estupendo, una navidad hogareña. Cerca de cuarenta personas, entre trabajadoras, chicas y niñ@s, nos reunimos para darnos una cenorra y repartir regalos. La ilusión de los niños y niñas por abrir los paquetes, el turnarse para jugar con todo y las caritas de sorpresa de los bebés, que muchas veces se ilusionaban más con el papel que con el regalo, fueron una experiencia que me gustó mucho poder disfrutar.

Las mamás también tuvieron su regalo, y las trabajadoras, e incluso nosotras las voluntarias. Sentir que formas parte de algo más grande que tú hace que te sientas bien, segura, protegida. Te hace darte cuenta que influyes en las vidas de las otras personas para bien y para mal, que lo que haces cuenta, y cuenta mucho.

Y después de ese chute de energía y cariño navideño allí... volví a España, a dejarme querer. A volver a ver a toda esa gente que echo de menos y que sé que está ahí, y a compartir un poco de felicidad y ponernos al día.


El día 2 me marcho de nuevo, así que espero poder regalaros un poquito de mi tiempo y que os apetezca a vosotr@s compartir el vuestro. ¡¡Nos vemos!!

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El punto medio

En Wiesbaden no existe el punto medio, o al menos a mí no me lo parece. Hace frío o hace calor, se olvidan del otoño; o no llueve en dos meses o de repente empieza a diluviar y las calles se inundan. O los bares están vacíos o están completamente llenos, a rebosar, aunque sea un martes. O la gente es muy hortera o completamente fashion.

Quizás por eso lo hacen todo tan bien, porque aquí si no lo haces bien significa que lo estás haciendo mal. No tienen la opción de regular, ni en el trabajo ni en su vida personal. Son muy del todo o nada. O blanco o negro.

Se pierden una escala de grises que pinta muchos mundos. Muchos.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Una menos

Rápido, así pasan las cosas. Hoy nos han confirmado que otra de las chicas, inmigrante marroquí, 19 años, con familia drogadicta y problemas propios con las drogas, bebé de 3 meses, poca relación con el padre del niño, ya no vive con nosotras. Se ha decidido que lo mejor es buscar otra familia para su bebé y... reubicarla a ella.

martes, 8 de noviembre de 2011

A esto me dedico

Aquí sigo, rodeada de bebés y mamás adolescentes. Es un trabajo que me está gustando mucho y del que estoy aprendiendo mucho también, aunque como de costumbre, los cambios personales son los que más aprecio.

Sin embargo, os voy a poner un poquito al corriente de en qué estoy trabajando: es un centro para madres adolescentes. Viven allí con sus bebés y, las que tienen pareja estable, con su pareja también. Tienen sus propios apartamentos o habitaciones, dependiendo de su autonomía. Todas ellas tienen una cuidadora de referencia, y hay unas reglas básicas a seguir, tanto a nivel personal como en la convivencia. También se marcan con ellas una serie de objetivos (metas personales, cuidado del bebé, tiempo libre, planes para el futuro...) Al fin y al cabo, la media de edad es de 17 años. Son unas niñas.


Y eso es lo que me apetece contaros hoy: en el tiempo que llevo aquí, apenas dos meses, ya hemos visto marchar a dos mamás y sus bebés. La primera, para poneros en situación, era una chica guapísima de 17 años, con un bebé que ahora tiene cinco meses. Lleva toda su vida de centro en centro, no ha tenido una familia estable ya que la suya no se hizo cargo de ella aunque mantienen el contacto, y se las sabe todas en cuanto a cómo funcionan los centros y hasta dónde puede estirar los límites. Esto terminó suponiendo un problema en la convivencia con las demás y finalmente se tomó la decisión de trasladarla a otra vivienda para madres, pero en lugar de madres adolescentes, madres que no tienen otro lugar para vivir, ya sea por problemas familiares, económicos, malos tratos... Nuestra chica sigue en contacto con nosotras y de momento todo va bien. Además, aún queda la esperanza de que encuentren una familia para ella y su bebé. Bebé que, por cierto, tiene serios problemas en el desarrollo social: no sabe cómo debe contestar cuando le miras, le sonríes, le hablas, le achuchas, porque su madre a veces la adora, a veces la detesta. No consigue dormir si no hay alguien abrazándola. Se despierta de media cada cinco minutos sólo para comprobar que aún hay alguien allí. No para de añarte mientras le das de comer, porque tiene miedo de que dejes de hacerlo si se despista.


La otra mamá que se ha ido, también de 17 años, con su bebé de casi dos meses, tiene pareja estable y estaban muy involucrados en el cuidado. Sin embargo, se han dado cuenta que el cuidado de un bebé les sobrepasa y han decidido dejar al bebé con una familia de acogida. En un mínimo de seis meses podrían volver a recuperarla, dependiendo de cómo evolucionen ellos mismos como personas y como pareja.

Seis meses... En un bebé, es mucho tiempo. Perderte seis meses de la vida de tu bebé porque sabes que no eres capaz de cuidarle tiene que ser muy duro. Pero también es muy valiente admitir que se merece algo mejor de lo que tú puedes darle, e ir a por ello.


Tenemos otra pareja en la cuerda floja. Estos tienen 16 años, al padre el bebé le trae sin cuidado y a la madre a ratos. Tiene tres meses y aparenta quince días. Apenas se comunica, no responde a los estímulos, no emite casi sonidos, no consigue girarse por sí sólo ni sostener la cabeza. Su madre se olvida de bañarle, o de cambiarle los pañales, o de cuándo ha comido o dormido por última vez. En su habitación la música está tan alta, o los gritos, que no oye llorar al bebé. Ahora, tienen que decidir si continúan con el bebé o lo dan en adopción.


Me parece que toman decisiones demasiado importantes y de las que apenas son conscientes. La mayoría de ellas se enamoran, traen un bebé al mundo llenas de ilusión y luego se dan cuenta que las sobrepasa. Pero el bebé ya está ahí, y la pareja, y la familia, y el mundo sigue girando alrededor y no pueden pararlo. Y algunas siguen con ello, y lo consiguen hacer realmente bien. Otras lo dejan en semanas, dan el bebé en adopción y siguen por otro camino. Otras deciden intentar prepararse mejor, buscar una familia de acogida y volver a intentarlo, o al menos, estar ahí, que su bebé, que su hij@ sepa que están ahí, que les quieren. Porque la mayoría les quiere, les adoran. Son sus hij@s. Y en muchos casos son su todo, aunque no sepan cómo afrontarlo.


Creo que todos tomamos decisiones que nos sobrepasan, a diario, sin darnos cuenta. Y a veces hacemos frente a las consecuencias, a veces no. Pero tener 17 años y tomar decisiones para toda tu vida... eso es muy difícil. Yo creo que la mayoría lo hace lo mejor que puede y lo mejor que sabe.

Nada más.

Necesitaba reflejarlo.

lunes, 3 de octubre de 2011

Que me estoy haciendo mayor...

Así, despacito, casi sin darme cuenta. Me estoy haciendo mayor. Y eso se nota cuando te encuentras rodeada de adolescentes y ya no tienes la necesidad de beber cada noche como si te fuera la vida en ello.

Y se nota también cuando hablan de los primeros trabajos, de vivir en casa con los papás, de empezar a estudiar una carrera o de irse algún día a otro país.

Y es que eso yo ya lo he hecho. Yo ya dije adiós a mis amigas y amigos para encontrarnos algunos fines de semana y festivos.

Yo ya empecé una carrera y la terminé, yo ya me fui de casa de mis papás.

Yo ya comencé a trabajar y tuve muchos primeros días, y también últimos.

Yo ya me he peleado con las facturas a final de mes, con las cuentas que no salen, con las cajas, los bancos, con Hacienda y con la gran mayoría de administraciones públicas.

Yo ya llegué a mi límite, dije "hasta aquí" y me marché a buscar algo nuevo. Y lo encontré. Y ahora sigo viviéndolo.

Yo ya decidí qué quería hacer con mi vida y dónde hacerlo, aunque aún no sea de forma definitiva.

Yo ya dije adiós y hola a muchas personas importantes en mi vida.

Yo hace tiempo que dejé de pelearme conmigo misma.


Sí, esto debe ser hacerse mayor.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Wiesbaden

Fanes y fanas, sé que os he tenido abandonados y abandonadas los últimos... 24 días del mes, más o menos, pero es lo que tienen las mudanzas, las casas nuevas (y sucias), los nuevos trabajos, las nuevas ciudades, las nuevas personas que conoces... En resumen, que he estado un poco liadilla y además no tengo internet aún en casa, así que vivo del gorroneo. Pero os cuento:

Wiesbaden es una ciudad, europea, globalizada, como todas al fin y al cabo, pero llena de alemanes y alemanas, aunque también de un montón de inmigrantes, como todas las ciudades europeas y globalizadas. Aquí se pueden encontrar bares españoles y españoles fácilmente, de hecho parece ser que se reúnen en la parada de bus cerca de mi casa, porque ya me he encontrado sin querer dos grupos de españoles perdidos por ahí. Si es que nos delata el acento... "Du yú espik inglish?!" Sí, hijo, sí, y español también. Menos mal que siempre nos encontramos.... :)

El trabajo genial, me encanta. Apenas llevo una semana y ya he aprendido un montón, y lo que me queda. Mamás adolescentes y bebés, un mundo... Y la gente del trabajo también genial. Como de costumbre, todo el mundo es súper amable, no me puedo quejar de nada. Siempre hay alguien dispuesto a ayudarme con los papeles, la compra, la mudanza, llevarme de fiesta los fines de semana y hacerme trasnochar los días de diario. Pero estoy disfrutando un montón. Los primeros días tienen que ser así.

Y... la semana que viene tengo seminario para conocer más voluntarios y todo eso.

Ya os contaré qué tal cuando, cuando... bueno, ya os iré contando.

Besotes y abrazos para todos los lectores y lectoras.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

España

Ya estoy en casa. Volví a España el día 1 y en el aeropuerto, donde no esperaba a nadie ni nadie me esperaba a mí, tuve mi primer reencuentro: Raquel, por supuesto, que se encargó de que no supiera que iba a estar allí. Y después, María. Las personas que siempre están ahí, que de verdad importan, que no se alejan con la distancia; volví a pisar España con buen pie.


Nos fuimos de fin de semana a Alicante, tuvimos un contratiempo que terminó con la policía y un par de camiones de bomberos, y volví a Miranda tras casi 5 horas de autobús. Y después de encontrarme con toda la gente que quiero, me iré mañana y pasado a Burgos, a visitar la otra parte de mi vida que se quedó aquí. Y luego, el finde lo pasaré aquí, donde seguramente veré a más gente de la que necesito, pero me reiré, disfrutaré y recordaré lo que era esto.


Y después... volver a volver, un añito más. Ahora mismo me parece no tener fuerzas para hacerlo, pero sé que sí, me conozco y sé que seré feliz allí, que me gusta venir de visita sabiendo que volveré a marcharme.


Y la aventura en Löbau terminó, pero la aventura de mi vida continua.


Prometo intentar manteneros informados... :)

miércoles, 24 de agosto de 2011

Llegando al final

Parece que ayer fue mi primer día en la guarde y mañana va a ser ya el último. Un año de trabajo que ha pasado volando. Aún me quedo por aquí casi una semanita más antes de volver a España, y todavía volveré a Alemania durante otro año más, pero mi vida en Löbau termina. Löbau seguirá aquí, al lado de fronteras, con su gente, su guardería, y yo me iré lejos, sabiendo que siempre podré volver de visita.


Y los niños crecerán, y me olvidarán, y yo les olvidaré a ellos poco a poco, aunque me cueste más; pero lo vivido, las emociones, lo aprendido, lo sentido, lo descubierto... todo eso se queda conmigo, forma parte de mí ya para siempre. Un trocito de mí se quedará aquí, como un trocito de todas las personas que han compartido este año se vendrá conmigo a donde vaya.




Mañana regalaré flores, muchas flores, que den color durante unos días, e incluso meses, a algún lugar concreto de la vida de mis compañeras de trabajo. Y nos tomaremos un pedazo (o dos) de los pasteles que he comprado con el café. Y si los peques nos dejan alguno, quizás hasta caramelos y chocolate.


Y muchos abrazos. Y muchas sonrisas. Y muchos buenos deseos.


Y muchos recuerdos.


Y mucha vida.


Y mucha experiencia.


Y mucho amor, que al fin y al cabo, es lo que importa.


Auf wiedersehen, mein lieber Kindergarten!


lunes, 15 de agosto de 2011

He echado en falta...

La leche condensada en el café (y el café).
Las pipas (y las tardes de pipas).
La luz del sol hasta las nueve de la noche. Poder pasear sin chaqueta.
El kas/fanta o loquesea de limón (para la cerveza).
La merienda: un buen bocadillo de jamón.
Quedar a tomar algo a partir de las 6 de la tarde; salir de fiesta a partir de las 12 de la noche.
Hablar en español. Pensar en español. Poder sentir en español. La radio.
Las persianas.
Tener que disimular el llegar borracha a casa.
Que me cuiden.
Ir al cine. Comer palomitas.
¡Tener un microondas!
Que las seis de la mañana sean una hora irracional a la que levantarse para ir a trabajar, y no lo más normal del mundo.
Beber agua para comer.
Las croquetas.
Las calles llenas de gente hasta las nueve de la noche cualquier día.
Las sábanas.
Dar dos besos.

jueves, 4 de agosto de 2011

28 días

Esto se termina y no me lo creo. Hago planes para el final, despedidas, papeleo, últimas vacaciones, y sé que me voy, me voy de este lugar en el que ya he pasado un año, aunque me parece que llegué ayer. Y no me lo creo. Parece que los finales anunciados, previstos, son demasiado tranquilos y no le da tiempo a mi corazón a sobresaltarse.


Voy a dejar atrás un montón de sonrisas, de palabras amables, de gente que me ha ayudado en todo lo posible, y que yo recuerde (o quiera recordar) absolutamente nada malo. Ningún momento de necesitar volver, ningún momento de sentir que este no era el lugar donde tenía que estar; me voy a ir con la sensación de terminar una etapa de mi vida que tenía que vivir, de dejar hecho algo que tenía que hacer.


He aprendido más de lo que esperaba, eso siempre sucede; he descubierto un montón de lugares, personas, sensaciones, conocimientos, que no sabía que existían. He cambiado, imposible no hacerlo, y espero que a mejor.


Me voy, me queda apenas un mes, me voy de mi casa, de mi trabajo, de mi país, porque todo lo que forma parte de mi vida es mío, me da igual dónde esté el origen. Me llevo un trocito de cada cosa en el corazón, y la seguridad de que esto no lo voy a olvidar nunca.

Y aún me quedan por disfrutar 28 días.

domingo, 17 de julio de 2011

Reflexiones

A veces sólo hay que alejarse un poco para ver las cosas con perspectiva, desde la distancia, con otro punto de vista. Quizás no todo iba tan bien como parecía, o quizás iba incluso mejor de lo que parecía y te has equivocado, o has acertado del todo.
A veces está bien tomarse un tiempo para una misma, ver a dónde vas, a dónde te lleva la vida, dónde quieres ir tú, dónde estás, qué puedes encontrar; qué puedes enfrentar tú sola, qué no; dónde están tus límites, dónde los que te imponen los demás.

A veces sólo hay que romper con todo y empezar desde el principio, desde donde debe ser, y construirlo todo despacito, con los ojos bien abiertos, mirando, aprendiendo. No dejar de descubrir ni de preguntar, de preguntarte, porque la mayoría de las respuestas las tienes tú, no pueden ayudarte los demás.

Y así, descubres quién es importante, quién no; quién nunca lo fue, quién ya no lo será más, aunque duela. Descubres que desprenderte también significa avanzar, descubres que el camino lo dibujan tus pasos, y no las voces de los demás, que no van por tu mismo camino, quizás por otro cercano, o paralelo; pero sin duda, no por el tuyo.
Y cuando encuentres el lugar en donde quieras estar, para. Para y quédate, y decide, y enfrenta. Y continúa decidiendo, continúa eligiendo. Continúa soñando que todo va a salir bien.

domingo, 10 de julio de 2011

Junio y julio

Otra vez se me han acumulado las cosas que contar. Y otra vez la falta de ganas. Ya ha pasado mayo, junio y con él la visita de Raquel, y estamos en julio y pleno verano.

Raquelita y yo nos paseamos por Düsseldorf, nos bebimos todo lo que pudimos, comimos como si fuera gratis y no hubiera mañana, y en definitiva, nos divertimos mucho. Volvimos a Löbau, a celebrar la confirmación de una nieta de los Wolf (es decir, comer todos los pasteles que pudiéramos) y se fue de madrugada, dejándome un montón de sueño acumulado y comida en el frigo.


El veranito en Löbau es caluroso, alterna semanas de 30º y querer morirse de calor con días completamente grises en los que no para de llover y no subimos de los 15º. Pero está bien, siempre me puedo bajar al jardín a tirarme al sol (y dormir, y leer, y escuchar música y comer mientras) o ver alguna peli resguardada en casa y con la mantita si el tiempo fuera no da para más.


Ya han empezado a terminar proyectos otros voluntarios, y el final está cerca, muy cerca. Empiezo a pensar en la pena que me va a dar dejar a mis niños, la guarde e incluso el pueblo, con lo aburrido que es. El otro día me pasé por las piscinas de verano, y resulta que han decidido que abrirlas 3 meses al año era demasiado, así que han debido pensar que lo mejor es ponerse ahora en julio a reformarlas, por si acaso alguien quería bañarse... Siempre me quedará la piscinita hinchable del jardín y la manguera.


Y en unas semanitas empiezan 5 de los 7 niños de mi grupo el cole, que aquí comineza en agosto. Así que mi despedida será un poco menos triste porque muchos de mis niños también se van, cambian de ambiente; nos echaremos todos un poquito menos de menos.


Y... en cuanto a novedades académicas, hice la semana pasada el examen de B1 de alemán. A principios de agosto nos darán las notas, no sé no sé... cruzo los dedos, en caso de que eso sirva de algo. Aún así, todo el alemán que he aprendido no lo mido con un examen de 6 horas, prefiero pensar en que soy capaz de mantener conversaciones, ir a sitios, comprar, explicar y entender el mundo que me rodea, aunque mi gramática no sea perfecta y no me sepa todas las palabras del diccionario.


Y por lo demás... Pues no sé. Que me da hambre, así que voy a hacerme la comida y bajarme al jardín, que este año sólo me he quemado una vez, y como siga así no voy a conseguir ese tono de piel cangrejil que tanto me gusta.


¡¡Besos y abrazos!!

sábado, 21 de mayo de 2011

Mil cosas

En el último mes han pasado mil cosas, al menos desde la última vez que escribí. Pero seguro que no me acuerdo de todas.


Puedo empezar contando cómo fue la Semana Santa alemana: fuimos de visita el zoo de Görlitz con los niños de la guarde, comimos allí en plan picnic con los papás que vinieron, y después buscamos los huevos de Pascua. Eso sí que no lo había hecho hasta ahora, y mola. Ir corriendo con los niños con la emoción de encontrarlo el primero. En la guarde todos tenían un conejito con su huevo kinder dentro y algún otro chocolate, y fue muy divertido ayudarles a encontrarlo.

Después, me fui a pasar los cuatro días que tenía libres (incluyendo fin de semana, claro) a Stuttgart, pasando por Erfurt. Hizo un calor de justicia, todos los días unos 30º, lo cual estuvo bastante bien. Y un poco de cultura, de paseos, de parrilladas, de gente, de fiestas... Mini-vacaciones. Divertidas, relajantes.


El fin de semana siguiente estuve en un concierto de un grupo italiano aquí en Löbau, en el único pub que he descubierto que abre regularmente y da conciertos. Eso sí, creo que el aforo máximo deben ser unas 70 personas, y de 30 yo no les he visto pasar... El típico garito de la zona de fiesta de cualquier sitio en España, vamos. Y mola, porque tienen futbolín ¡gratis! Así que allí estuvimos, bebiendo, jugando y escuchando música, y después del concierto hablando con el grupo, que estaban medio abandonados, se ve que a los alemanes eso de hablar con las estrellas... jejeje.

Y al día siguiente, celebraron aquí hogueras. Como las nuestras de la noche de San Juan, pero en abril. Para recibir a la primavera dicen (y quemar rastrojos). El caso es que estuvo bien: comida, bebida y al calorcito del fuego.


En mayo he tenido el cumple de la señora Wolf, con toda la familia, y he empezado a hacer tándem con un par de personas que quieren aprender español, lo que me viene genial para mi examen de alemán del 1 de julio ¡deseadme suerte!


Y por último, el fin de semana pasado me invitó una amiga del trabajo a una actividad de senderismo en Görlitz (recompesada después con helados, café y bollería en el jardín de su casa) y el domingo fui con la profe de mi grupo a Dresden, a gastos pagados, con guía personal y todo.


Y ayer mismo me invitaron los papás de un niño de la guarde a las fiestas de su pueblo, que es todavía más pequeño que Löbau, así que... Vamos, que las fiestas de Suzana, por poner un ejemplo, le dan mil vueltas. Eso sí, cerveza no faltó, y hasta nos montamos con los niños en algunas barracas. Luego fuimos a la disco de Löbau (esta vez sin niños) y de vuelta a casita. Fiestón hasta las 12.30.


Creo que ya sí, esto es todo por el momento. No tengo ningún plan para los próximos días, pero... cuando haga algo, lo contaré. Tarde, pero lo contaré.

¡Mil besos!

martes, 12 de abril de 2011

April, April

Uy cuánto tiempo... Uy qué poquitas ganas de escribir... Os voy a poner al día todo lo rápidamente que pueda, pero eso sí, con mucho amor :)

Empezamos el mes con inocentadas, que aquí se "celebran" el primer día de abril: consiste en gastarle bromas a la gente y cuando pican decirles "April, April!", que es como nuestro "¡Inocente, inocente!". Simplemente un curioso detalle.

El primer finde me fui a aprender a tocar la guitarra, y en ello estoy, sólo me falta la guitarra (¿algún voluntari@ me la presta?). Aprendí algunos acordes básicos para tocar un par de cancioncillas, sobre todo infantiles, para poder dar la tabarra agusto en la guarde :) Lo divertido es que la nomenclatura musical no es igual que en castellano, así que mis conocimientos de música previos he tenido que traducirlos mentalmente para poder enterarme de algo, pero bueno, ahí ando.

Y para continuar, los últimos 6 días he tenido seminario (Mittel-Training) en Witzenhausen, un pueblito muy cuco (y pequeño) cerca de Kassel, en la región de Hessen. He disfrutado de la compañía de otros veintipocos voluntarios y, como no podía ser de otra manera, me he reído muchísimo y me he divertido un montón. He conocido gente a la que espero volver a ver y he probado comida ya de casi toda europa :) Han sido unos días muy agradables, relajados, pero también prácticos que me han hecho pensar un poquito más en el futuro, que debe ser eso que viene después de vivir un sueño como este.

Y... creo que eso es todo por el momento. La semana que viene espero tener algunos días libres (Ostern Feiern, vamos, vacaciones de semana santa) que aún no he decidido cómo administrar, pero espero pasarlos en algún otro sitio que conozca menos que Löbau. Y a quien quiera ver fotos.. que espere a que alguien las suba al Facebook, que yo no hice muchas.

¡Besos y abrazos!

lunes, 14 de marzo de 2011

Vierundzwanzig

¡Hola! ¿Qué tal os va todo? A mí muy bien, como de costumbre. Pero con un añito más en la mochila (y en el DNI, pasaporte y demás documentos oficiales).

Celebré la llegada de los 24 en Breslavia (español) o Breslau (alemán) o Wroclaw (polaco). Pasé allí el fin de semana bien rodeada de españoles, que aunque no lo parezca, Polonia está plagadita: estamos de moda. Y también lo compartí con Raquel, sino ¡de qué me iba a animar a cruzar fronteras! :)
El caso es que fue un buen cumple, me cantaron el cumpleaños feliz un puñado de españoles en polaco en un bar polaco, justo a las 12 de la noche, y eso no lo puede decir todo el mundo.


El día 7, de vuelta al duro trabajo en la guarde, mis compañeras también me cantaron el cumpleaños feliz, esta vez en alemán, y luego me felicitaron uno a uno, incluídos los niños. Además, me regalaron un ramo de flores y la profe de mi grupo una plantita, que con lo desastre que soy yo para estos seres, está floreciendo un montón.


Mi ramo de flores (la foto no le hace justicia)

Y mi plantita.

Y los Wolf me regalaron una vela y otra plantita. Aquí es eso lo que se lleva, las flores y las plantas por los cumpleaños.

Eso, y que está llegando la primavera... y se nota. Hoy hacía ni más ni menos que ¡13º! Ya hace un poco menos de frío, la nieve parece que se ha olvidado de nosotros y todos los días amenazan lluvia ¡estamos en primavera!

El día 8 de marzo celebramos Carnaval en la guarde, y todos, niños y profesoras, nos disfrazamos. Incluso hice mis pinitos pintando la cara a los niños de mi grupo ¡guapísimos me quedaron!

Este es Kevin, ¡precioso!


Y aquí estamos todos los niños de mi grupo (que estaban ese día) y yo disfrazados

Y no sé qué más... He empezado el nuevo curso de idioma, ya estoy en el B1 y se nota el nivel, nos pasamos la clase hablando. Mis cursos de guitarra y de danza del vientre no han podido ser, uno por estar completo y el otro por no ser suficientes personas como para hacer el curso. Pero lo he compensado apuntándome a gimnasia; voy con un grupo de señoras que ya se conocen entre sí, pero que son muy majas y que todos los días antes de empezar ¡traen chocolate! Buena contradicción.

Y eso es lo más importante por ahora...
¡Besos y abrazos!

domingo, 27 de febrero de 2011

Spanienfest

Bueno, como lo prometido es deuda, aquí os dejo mis fotos del Spanienfest que celebramos el viernes pasado en la kita. La verdad que todo salió bastante bien, fue una mañana muy divertida tanto para los niños como para las compañeras. Yo me quedé con muy buen sabor de boca (y no sólo porque las tortillas de patata me salieran estupendas).
Pues nada, a deleitaros con las fotos.

Este es mi grupo y la profe de mi grupo. Aunque son 7 niños, esta semana, entre las vacaciones y las enfermedades, sólo estaban estos 4.

Aquí me veis explicando los maravillosos carteles sobre España que preparé. Por supuesto, en alemán, y teniendo que contestar las preguntas que me hacían. Pero no me lo pusieron muy difícil.


Preparando a los peques para la carrera de 3 piernas. Como premio había chocolatinas, así que ¡corrieron como locos!

¡Todos a dar palmas, que esto es una fiesta española!

Máxima concentración para bailar con los globos en la barriga. ¡Algunos hasta taconeaban!



Y aquí estoy yo a punto de desayunar vestida de faralaes, con peineta incluída. Vamos, lo que hacemos en España todos los días.
Pues nada, esto es todo. Espero que os haya gustado y ya sabéis, no defraudéis y cumplid con los tópicos, que es lo que gusta.
¡Besos y abrazos!

jueves, 17 de febrero de 2011

Actualizando

¡Hola fanes y fanas! Soy consciente de que os he tenido últimamente muy abandonados y abandonadas, y no ha sido por falta de tiempo, sino por falta de ganas de escribir. La pereza es muy mala compañía...
No sé exactamente qué hay de nuevo desde la última vez, así que haré un resumen de las cosas más interesantes que he hecho en el último mes.
En primer lugar, disfruté de un concierto de la Berlin Boom Orchestra (muy famosa en Berlín, pero aquí no éramos ni 50 personas) en un pub de Löbau con un nuevo amigo. Otro fin de semana me fui al teatro de Görlitz a ver un espectáculo de danza, la verdad que era muy entretenido, iban contando una historia con música y baile y se entendía genial, sobre todo porque no hablaban :)
Y por último, el finde pasado estuve en Smrzovka, un pueblo de la República Checa no muy lejos de aquí. Lo más emocionante fue tirarnos por una pendiente de una pista de esquí con trineo tres personas juntas, y en un trineo de los normalitos, para niños... Mi tutora se cayó al suelo por el camino, pero lo compensamos con un ataque de risa. Tirarse en trineo con un montón de nieve es una experiencia digna de ser vivida, así que todos los que no lo hayáis hecho de pequeños como yo ¡¡nunca es tarde!!
En cuanto al trabajo, después de unas semanas un poquito estresantes porque la profe de mi grupo estuvo de baja y los niños estaban revolucionados, ha vuelto todo a la normalidad. Y la semana que viene preparo mi "Spanienfest", así que ahí ya sí que sí os contaré y espero tener un montón de fotos que enseñaros.

Creo que esta es toda la actualización... Todo muy bien, muy contenta y aprendiendo cada día un poquito más de todo. En cuanto al clima, que seguro que os interesa un montón, que sepáis que está dejando progresivamente de nevar: ya sólo nieva unas 3 veces a la semana y apenas 5 centímetros de nieve nos acompañan un par de días. Aunque no lo creáis, es todo un avance. Y los termómetros a veces nos alegran la vista quitando el negativo de los grados.

¡Muchos besos!

viernes, 14 de enero de 2011

Casi cinco meses después

La nieve se ha retirado a los extremos de las calles, de las carreteras. La noche no llega hasta las cinco de la tarde y el mercurio se mantiene en positivo (al menos durante el día). Parece que hay más luz, que el ambiente está más cálido; parece que la primavera está por llegar pero no, aún estamos en enero.
Las casas siguen con su decoración navideña, que en realidad no es sólo navideña, es invernal. Aquí se lleva decorar las casas (y las tiendas, y las escuelas, y el lugar de trabajo) según las estaciones: adornar los cristales, las fachadas, las entradas.
Hemos cambiado los trineos y las palas por paraguas, las semanas de vacaciones por la vuelta al trabajo. Hemos cambiado un 0 por un 1, y hemos vuelto a empezar con todo, pero sabiendo más: ahora todo el mundo a mi alrededor habla un alemán más comprensible y de mi boca salen palabras enlazadas con otras, formando frases que antes sólo existían en mi cabeza y desaparecían al intentar pronunciarlas. Pienso en alemán y el inglés se me ha vuelto a hacer difícil; me encuentro paseando por mi ciudad cuando antes sólo me apuraba por llegar a casa para no congelarme.
Si todo esto no es estar adaptada, seguro que al menos voy por el buen camino.

domingo, 9 de enero de 2011

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¡Ya estoy de vuelta en Löbau! Bueno, en realidad llevo aquí una semana, pero debido a la gripe que disfruté en España y de la que me traje parte a Alemania he estado de baja. Así que nada de guarde, ni de niños, ni de compañeras. Me he pegado la semana entre la cama, las sopitas y el ordenador (gracias a lo que sea que no se ha aprobado la dichosa Ley Sinde ¡SeriesYonkis, os quiero!).
Sin embargo, el fin de semana ha estado entretenido. Mi baja médica duraba hasta el viernes y para el miércoles ya estaba muerta del asco de estar todo el día en casa. Pero claro, no podía salir. Así que el sábado me fui de rebajas, a celebrar mis Reyes Magos, que se ve que no han encontrado el camino hasta Löbau. Y después de despilfarrar un poco, tenía fiesta de cumpleaños del señor Wolf, con toda la familia, claro. A las 6 comenzamos la cena: pucheros, tabla de quesos y fruta. La verdad que no se hartan a comer como nosotros, y como de costumbre, lo hacen rapidísimo... En menos de 1 hora estábamos requetecenados. Eso sí, en vino, cerveza y demás licores (¡hasta Jerez me sirvieron, con denominación de origen!) pasó el resto de la noche, porque como en realidad el cumpleaños es hoy, esperamos hasta las 12 para felicitar al anfitrión en condiciones. Fue una tarde entretenida: algo más de 20 personas entre hermanos, hermanas, hijos, nietos y cónyuges. Los niños tocaron los instrumentos que sabían (flauta, saxofón, piano) y a medianoche cantamos el Happy Birthay, brindamos con champán y comimos tarta. Y poco después fue tiempo de retirarse, porque desde las 6 de la tarde... Al final va a ser que sí saben montarse buenas fiestas.
Y mañana a trabajar, ¡por fin! A ponerme al día con mis peques y mis compañeras y disfrutar, ¡que ya sólo me quedan 8 meses!