En el último mes han pasado mil cosas, al menos desde la última vez que escribí. Pero seguro que no me acuerdo de todas.
Puedo empezar contando cómo fue la Semana Santa alemana: fuimos de visita el zoo de Görlitz con los niños de la guarde, comimos allí en plan picnic con los papás que vinieron, y después buscamos los huevos de Pascua. Eso sí que no lo había hecho hasta ahora, y mola. Ir corriendo con los niños con la emoción de encontrarlo el primero. En la guarde todos tenían un conejito con su huevo kinder dentro y algún otro chocolate, y fue muy divertido ayudarles a encontrarlo.
Después, me fui a pasar los cuatro días que tenía libres (incluyendo fin de semana, claro) a Stuttgart, pasando por Erfurt. Hizo un calor de justicia, todos los días unos 30º, lo cual estuvo bastante bien. Y un poco de cultura, de paseos, de parrilladas, de gente, de fiestas... Mini-vacaciones. Divertidas, relajantes.
El fin de semana siguiente estuve en un concierto de un grupo italiano aquí en Löbau, en el único pub que he descubierto que abre regularmente y da conciertos. Eso sí, creo que el aforo máximo deben ser unas 70 personas, y de 30 yo no les he visto pasar... El típico garito de la zona de fiesta de cualquier sitio en España, vamos. Y mola, porque tienen futbolín ¡gratis! Así que allí estuvimos, bebiendo, jugando y escuchando música, y después del concierto hablando con el grupo, que estaban medio abandonados, se ve que a los alemanes eso de hablar con las estrellas... jejeje.
Y al día siguiente, celebraron aquí hogueras. Como las nuestras de la noche de San Juan, pero en abril. Para recibir a la primavera dicen (y quemar rastrojos). El caso es que estuvo bien: comida, bebida y al calorcito del fuego.
En mayo he tenido el cumple de la señora Wolf, con toda la familia, y he empezado a hacer tándem con un par de personas que quieren aprender español, lo que me viene genial para mi examen de alemán del 1 de julio ¡deseadme suerte!
Y por último, el fin de semana pasado me invitó una amiga del trabajo a una actividad de senderismo en Görlitz (recompesada después con helados, café y bollería en el jardín de su casa) y el domingo fui con la profe de mi grupo a Dresden, a gastos pagados, con guía personal y todo.
Y ayer mismo me invitaron los papás de un niño de la guarde a las fiestas de su pueblo, que es todavía más pequeño que Löbau, así que... Vamos, que las fiestas de Suzana, por poner un ejemplo, le dan mil vueltas. Eso sí, cerveza no faltó, y hasta nos montamos con los niños en algunas barracas. Luego fuimos a la disco de Löbau (esta vez sin niños) y de vuelta a casita. Fiestón hasta las 12.30.
Creo que ya sí, esto es todo por el momento. No tengo ningún plan para los próximos días, pero... cuando haga algo, lo contaré. Tarde, pero lo contaré.
¡Mil besos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario