¡Hola fanes y fanas! Hace mucho tiempo que no escribo a pesar de que han sucedido un millón de cosas importantes. Para empezar por algún sitio, os contaré que apenas me quedan dos meses trabajando como voluntaria. Lo que venga después aún no está claro: puede que alargue el voluntariado, puede que encuentre un trabajo de educadora, puede que siga en el restaurante echando horas... Pero lo que seguro va a pasar, es que me quedo en Alemania. Al menos por un tiempo. Un tiempo indefinido y largo.
Para seguir, os cuento que ya estoy en el curso de alemán C1, que es el último nivel que necesito para que me dejen de dar la tabarra con el alemán y no tener que volverlo a estudiar jamás de los jamases. En noviembre es el examen y a ver cómo sale, pero ganas hay que ponerle.
Y para terminar... Para terminar, tengo un piso precioso esperándome el sábado en el centro de Wiesbaden y un compañero de piso más que estupendo y más que compañero de piso. Quedáis invitad@s a conocer a ambos.
Y todo eso, un breve brevísimo resumen de la situación, pero para que os hagáis una idea de la vida que sigo llevando. Podría ser mejor, pero entonces no sería tan divertido....
¡¡Nos vemos!!