viernes, 24 de diciembre de 2010

Pequeña-gran escala

¡Ya he llegado a España! Y a mi casita en Miranda, con mis papás y todo. Tengo que confesar que ha sido un viaje un poco más accidentado de lo que esperaba: comencé llegando unas cinco horas antes a Berlín por la maravilla de enlaces entre trenes, por lo que tuve que esperar ese "ratito" en el aeropuerto, y no todo el tiempo dentro ya que estaba cerrado. Después, tras salir el avión Berlín-Ámsterdam con 1 hora de retraso y al aterrizar correr, correr y correr, conseguí ver cómo el siguiente avión que tenía que coger estaba ahí, con las maletas a medio cargar, pero no podía montarme, ni yo ni otras cinco personas más.
Así que después, cuando te dicen: "hasta mañana no hay hueco en ningún otro avión hacia Madrid" te empiezas a replantear las ganas que tenías de irte a casa... Pero ya estaba en Ámsterdam, tenía un hotel estupendo con cama (que después de casi 1 día sin pillarla se agradece), pensión completa durante mi estancia allí y conocí a otro pobre que tampoco iba a llegar nunca a su casa (iba para Francia...). Así que aprovechamos los ánimos que nos quedaban y salimos a ver un poquito de Ámsterdam: coffe shops.
Y lo demás ha salido bien. Esta mañana el avión perfecto, y ya puedo desearos a todos y todas una muy feliz navidad y feliz año nuevo desde mi casita en Miranda. Y a disfrutar de los 9 días restantes de vacaciones que me quedan antes de volver a mi querido Löbau.
Frohe Weihnachten!

viernes, 17 de diciembre de 2010

Weihnachten

Ya ha llegado la Navidad a la guardería. En realidad hace tiempo que tenemos todo decorado y preparado (recordad que aquí el 6 de diciembre es San Nicolás) pero este jueves ha sido nuestra fiesta de navidad, con Weihnachtsmann incluído (Santa Claus). Después de desayunar todos juntos, papás, mamás, hermanos, hermanas y demás familiares que quisieron/pudieron venir y después de hacer la representación del Belén que tanto me costó preparar (no vuelvo a proponer nada con disfraces, odio coser) apareció nuestro Weihnachtsmann para traer los regalos. Fue pasando por cada clase y niño a niño iba diciendo lo que habían hecho mal y lo que habían hecho bien durante el año (por ejemplo "tú siempre eres el último comiendo pero recoges todos los juguetes"). Cada niño tenía su calcetín con regalo:

Este es Leon, tiene 7 años recién cumplidos, es el mayor del grupo.
Seguimos abriendo regalos para el grupo, es decir, juguetes que se quedan en nuestra clase para usarlos. Y estos son todos los regalos y los niños hablando con Weihnachtsmann antes de que fuera a otra clase, se ve que tenían cosas que aclararle.
















Esta es la ventana de nuestra clase, decorada con la estrella de Herrnhut (la grande naranja, no la amarilla del cristal con el angelito) que es un pueblo de aquí al lado en el que las fabrican artesanalmente (la nuestra es de papel, pero es para que sepais que aquí en casi todas las casas y en las calles se pueden ver estras estrellas). También son muy típicas las figuritas con madera y luces para poner en las ventanas. Además, de fondo podéis ver la casa para pájaros hasta arribita de nieve. Nieve que lleva ahí ya un mes.



Para terminar, ya sé que no está bien tener un niño favorito en el grupo, por eso tengo dos. Este en concreto se llama André, tiene 5 años y aunque es un poco pesado a veces (como todos) me tiene enamorada. Además es el típico niño alemán rubito con ojos azules (no sé ve en la foto, pero tiene unos ojos azulones preciosos) que ya de tanto ver gente así me parecen lo más normal del mundo.
Nada más. Espero estar en España (y en Miranda) el jueves. ¡¡Nos vemos!!

lunes, 6 de diciembre de 2010

San Nicolás

Hoy, 6 de diciembre, mientras en España se celebra el día de la Constitución, en Alemania se celebra San Nicolás: ese buen señor que va dejando regalos en los zapatos de los niños (y no tan niños). Así que en la guardería hemos tenido una fiesta: los papás, mamás y abuelos o abuelas que podían y/o querían (ambas cosas no siempre van juntas) han venido a tomar "la merienda" con nosotros (y entrecomillo merienda porque ha sido a las 14.30h, la hora en la que aquí te tomas el café con las galletas, o un sándwich... porque claro, a las 12 comen y para las 6 cenan). Los niños han representado la historia de San Nicolás y después hemos ido al vestidor a comprobar que San Nicolás se había pasado por allí y había dejado algún regalo en los zapatos, que previamente habían limpiado, por si acaso.
Ha sido muy divertido ver a los peques tan emocionados porque sabían qué día era hoy. Yo tenía una ligera idea porque algo me habían dicho, pero no sabía exactamente en qué consistía. Y me ha gustado.
Después, al llegar a casa, me he encontrado un paquete de chocolates y galletas colgado de mi puerta, porque como me ha explicado Erhard (el dueño de mi alojamiento), no tenía los zapatos fuera (como los suelo dejar) y lo han tenido que colgar. La verdad que ha sido un detalle que me ha encantado, ¡además de que está riquísimo!
El otro día, cuando empezó el adviento (cuatro fines de semana antes de la Navidad) me trajeron una macetita navideña. Vamos, que me tratan genial. Y este fin de semana han tomado el café en familia, con los hijos y los nietos, y me invitaron a subir con ellos. Claro, yo no sabía que era una reunión familiar hasta que no estuve allí, pero me sentí bien porque ponen mucho de su parte, me hablan despacito, me explican las cosas... Y luego por la tarde me llevaron a un concierto navideño, que consistía en cinco coros diferentes (uno de niños, otro el oficial de la ciudad, los otros de institutos) cantando villancicos. Fue muy bonito, y estoy empezando a sentir la navidad. Además, ya están poniendo el mercado navideño en la plaza de Löbau, así que.. cuando vaya daré por oficialmente inaugurada mi navidad. Lejos de casita.
Pero en 17 días estoy allí, y no es que los cuente ;)
Os dejo la foto de mis regalos navideños de parte de la familia Wolf.
¡Besos y abrazos!


viernes, 3 de diciembre de 2010

Pequeñas novedades

Cuando al salir de casa por la mañana en la primera pisada la nieve te llega casi hasta las rodillas, mola. La segunda te sigue haciendo gracia, hundes el pie y no sabes dónde está el final. Pero a la tercera, cuando te das cuenta que tienes que seguir andando durante 10 minutos para llegar al trabajo, empiezas a buscar caminos más seguros, como las pisadas de otras personas o las zonas en las que ayer habían quitado la nieve y hoy hay hielo. Así es como han empezado todos los días de la semana. Eso sí, tengo que deciros que he dejado la bici de momento, le he dicho hasta luego, porque me veo realmente incapaz de utilizarla con semejantes nevadas. Y esto no ha hecho más que empezar.
Todo el mundo me dice que esto no es mucha nieve, que habrá más, pero que este año ha empezado pronto. Lo que pronto empieza pronto acaba, digo yo, así que espero que sea así. Aunque la nieve está muy bien, es muy bonito verlo todo blanco, jugar a tirarte bolas con los niños, hacer muñecos de nieve, ¡pasear con los trineos! Porque aquí todo el mundo tienen trineo, y los niños se lo pasan pipa por la calle. Incluso he visto a gente salir a pasear con sus esquís (locos hay en todas partes);me gusta durante unos meses. Para mi cumpleaños que comience a remitir, por favor.
Por lo demás, aparte de los (no quiero saber cuántos) grados bajo cero y empezar a vestir como una cebolla (legins, pantalones, camiseta, otra camiseta, chaqueta, cazadora, bufanda, gorro, guantes... me tengo que comprar otro par de guantes, he descubierto que me gusta sentir los dedos de las manos y sólo con un par no basta), las cosas siguen su ritmo. Voy a comenzar a hacer mis actividades con los niños. De entrada, les voy a enseñar una parte de algún villancico en español (porque completo es imposible) para cantarlo y tocarlo con la pandereta y, si consigo, la zambomba, que aquí no saben lo que es.
Y también voy a preparar la representación del Belén, con lo que conlleva: hacer todo el decorado, los disfraces, conseguir que los niños se aprendan lo que tienen que hacer y les dé la gana de hacerlo, porque luego les entra miedo escénico con los papás delante y... me joden el chiringuito. Pero espero que todo me salga bien, el día 16 es el "estreno" y sólo tengo de momento dos estrellitas del decorado hechas... La semana que viene andaré loca, pero saldrá bien. Seguro.
Y por otra parte, apenas quedan 20 días para que vuelva a casa por Navidad. Me apetece un montón volver a veros, pasar tiempo en casa con mis papis, ¡tomar un café de verdad! El que esté tan próximo me hace pensar en las ganas que tengo, y me hace sentir un poquito de morriña. De momento la controlo. Y creo que para cuando no lo pueda controlar ya estaré de camino a casa, así que ningún problema.
Y esto es todo por hoy. Fotos... Creo que haré mañana alguna, a ver si me digno luego a colgarlas.
Muchos besos y abrazos y... ¡¡hasta pronto!!

lunes, 29 de noviembre de 2010

Stuttgart 21

Este fin de semana estuve de visita en Stuttgart. Me di un paseíto de unas 6 horas en coche ida y otras 6 vuelta para ver a unos amigos del seminario.
Salí hacia allí el viernes después de trabajar y llegué a eso de las 10 de la noche (se me había olvidado que aquí no hay límite de velocidad en las carreteras, así que como detalle, la sorpresa que me llevé cuando vi que el conductor iba a 200). Todo el camino nevando y todo completamente cubierto de nieve. La nieve ha llegado a Alemania y no sé quién va a ser capaz de decirla que se vaya...
Invertimos el sábado en ver el centro de la ciudad, que es bastante grande, y el mercado de Navidad, ya que este era el primer fin de semana de adviento y en casi todas las ciudades un poquito grandes ponen un mercado navideño. En Löbau no lo sé, el próximo finde os cuento.
Por la tarde fuimos a casa de otro voluntario del seminario a preparar la cena (me hicieron cenar a las 6 de la tarde, puñeteras manías europeas). Fuimos a comprar vino y terminamos en una cata, así que... para qué contaros. Empezamos tomando una copita a eso de las 3 de la tarde... y recuerdo que llegué a casa a la 1 porque ya no podíamos más con nuestros cuerpos. Que parece que no, pero una copita de vino, y otra y otra... Cenamos, salimos un poco por ahí, nos perdimos bastante y volvimos a casa.
Y el domingo un poco más de turismo por el centro: tienen un parque bastante grande que quieren destruir para construir una estación de tren (algo así debe ser, la explicación era entre alemán e inglés...) y hay gente viviendo allí y haciendo espectáculos casi todos los fines de semana, así que fue interesante verlo.
También vimos el Palacio, la torre de la televisión y la parte vieja de la ciudad, la parte con casas bajitas y cucas.
Y poco más. Que esta semana ha llegado la navidad a la guarde: hoy hemos decorado la clase y las tiendas y las calles ya están con sus luces también. Mires donde mires es navidad, es invierno. Mires donde mires hay luces y nieve. Mucha nieve. Y me han dicho que esto no es nada. No sé si quiero imaginarme lo que queda del invierno...
Sobreviviré. Lo tengo claro. Me voy a quedar aquí hasta que vuelva a salir el sol.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Let it snow, let it snow, let it snow...

El 23 de noviembre de 2010 comenzó a nevar en Löbau. No paró en toda la noche y cuando Seila se levantó lo vio todo blanco. Y aunque primero pensó: "Buf, vaya golpetazo me voy a dar hoy con la bici" luego le hizo mucha gracia luchar con la capucha mientras pedaleaba y la nieve seguía cayendo.

Durante toda la mañana del 24 siguió nevando, y los niños de la guardería no dejaban de mirar por la ventana cada diez minutos diciendo: "Es schneit! Es schneit!" Aún así, esa mañana salieron a dar un paseo y la vida de todo el mundo siguió siendo normal y corriente: las carreteras estaban limpias, los autobuses y los trenes seguían circulando y la gente iba y volvía de trabajar, aunque con unos centímetros más de nieve.

En ese momento, Seila se dio cuenta que estaba viviendo en una postal de navidad. Y que aún le queda todo el invierno para rellenarla.









lunes, 22 de noviembre de 2010

De viajes

Bueno, toca actualizar, que seguro que mis fanes estáis impacientes. He tenido dos semanas de vacaciones que he aprovechado para visitar Berlín y Bialystok.
Berlín es una ciudad grande, cosmopolita y con mucha historia reciente. Visitamos el campo de concentración de Sachsenhausen, que me impactó un montón, pero afortunadamenta no se conservan bastantes cosas originales, así que es un poco más "suave". También fuimos al Checkpoint Charlie y a su museo, y al de la RDA, que era completamente interactivo y mostraba cómo se vivía durante el comunismo.
Además, por supuesto, vimos el Muro, la Puerta de Brandenburgo, la Torre de la Televisión... todas esas cositas populares. Pero eso sí, Berlín es para ir con tiempo, porque... no terminas.
Y luego el viaje a Bialystok, que sobre todo fue eso, viaje. Me pasé el miércoles entero intentando llegar, y el domingo volviendo. Pero mereció la pena (estar con Raquel siempre merece la pena). Aunque Bialystok es una ciudad grande (sobre todo teniendo como referencia mi pueblecito, Löbau) tampoco tiene tantas cosas (o al menos no me las han enseñado). El centro es bonito, con sus casas bajitas y sus iglesias (tienen para dar y tomar, de todas las religiones), pero sobre todo me encantó el Palacio de nosequé, y la visita guiada, aunque un tanto extraña, que nos ofreció el ¿conserje? con chocolate incluído.

Y nada más... Que vuelvo a estar en Löbau, a ver si me ubico que ando un poco desperdigada, tengo que poner la casa en orden. Y en cuanto haga algún viaje más os lo cuento.
¡¡Muchos besos y abrazos!!

sábado, 6 de noviembre de 2010

Un poco de todo

Ya sé que llevo un montón de días sin escribir, pero es porque he estado ocupadilla.
Para empezar, aún tengo que contaros lo bien que me fue en el seminario. Estuve casi 10 días en Würzburg con otros veintipocos voluntarios, de casi todas las partes de Alemania, para recibir información y formación sobre los proyectos, el país, lo que podemos hacer... Un montón de cosas.
También nos llevaron de excursión, así que he podido conocer Würzburg y Nürnberg, además de ver museos y un montón de actividades culturales. La verdad que inmejorable.
Y en cuanto a la gente, increíble también, me llevo un puñado de buenos amigos de diferentes partes del mundo, con los que he tenido el placer de coincidir en esta aventura.
Durante esta semana uno de estos nuevos amigos ha aprovechado sus vacaciones para hacerme una visita. Así que hemos hecho turismo por Löbau, y hemos ido a Görlitz para visitar la ciudad y cruzar el puente que separa Alemana y Polonia.
El lunes viajaré a Berlín a pasar unos días con Rubén, y luego vendrems aquí a Löbau para enseñarle todas las cositas que tiene este pueblo y los alrededores, aunque no son muchas, y también tendrá la oportunidad de conocer mi guarde y a mis peques.

Y después de la visita de Rubén, me toca a mí visitar Polonia, y chuparme ¿1000? horas de viaje.
Así que supongo que no volveré a escribir en un tiempo, pero al menos os dejo a todos y todas informados ¿vale?

Pues nada más por el momento. En general todo muy bien muy bien muy bien, y las fotos... en facebook, que yo soy demasiado vaga para andar seleccionando.
¡¡Muchos besos!!

jueves, 28 de octubre de 2010

Really glad to have met all of you

Realmente encantada, ha sido todo genial. Aunque antes de ir pensé que quizás 10 días eran demasiado al final el tiempo se me ha pasado volando.
He conocido a un montón de gente maravillosa, me llevo muchos recuerdos, buenos ratos, risas, momentos y direcciones.
Compartir mis experiencias y mi visión de la vida, encontrar gente como yo con la que he conectado realmente, cuando me he llegado a sentir tan incomprendida en esta aventura, ha sido algo realmente bueno.
Sobre todo, me quedo con la sensación de estar en el lugar adecuado y en el momento preciso. Siento que mi vida está donde tiene que estar; tanta alegría y tanta gente estupenda junta no pueden augurar nada malo.
(P.D.: Los detalles sobre actividades, excursiones, visitas y fotos en el próximo post, que aún estoy reposando lo vivido)

domingo, 17 de octubre de 2010

Un viaje dentro de mi viaje

Mañana por la mañana comienza mi viaje a Würzburg con otros tres voluntarios de Görlitz. Vamos a recibir la formación a la llegada que organiza la agencia nacional, y estaremos allí del 18 al 27 (bueno, el 18 y el 27 los pasaremos viajando hasta allí).
Espero conocer a un montón de voluntarios y voluntarias, aprender un poquito más sobre todo lo que quieran enseñarnos y sobre todo, como desde que estoy aquí, disfrutar de la experiencia.
Me voy a la cama para poder aguantar mis casi 9 horitas de viaje que me esperan mañana. ¡A la vuelta os cuento cosas!
Muchos besos y abrazos desde Löbau (todavía).

martes, 12 de octubre de 2010

Frau Seila

Aquí, a todas las personas se las trata de usted, a no ser que te digan lo contrario. Los hombres son Herr ... y las mujeres Frau ... Eso sí, después de los puntos suspensivos va el apellido, no el nombre. Pero conmigo es distinto. Como a mí eso de que me llamen Frau González no me va, a parte de que para ellos González es algo así como "Gontsale", pues les dije a todas (en el trabajo sólo tengo compañeras) que me llamaran Seila, algo que, aunque no lo parezca, también les resulta complicado.
Los niños (en mi grupo sólo tengo chicos) también tratan a todas las trabajadoras de usted (Frau) y a mí comenzaron llamándome die Seila, porque cuando sólo se utiliza el nombre, se pone delante el artículo, que en este caso es sencillo: masculino para hombres y femenino para mujeres, y no os ríais, que los géneros en alemán no responden a la misma lógica que la nuestra. Por poneros un ejemplo, os diré que "la niña" aquí es "das Mädchen", género neutro, así que ojito.
Pues eso, en lo que estaba. Los niños comenzaron llámandome por mi nombre, pero progresivamente han añadido el Frau. Supongo que no les parece normal dirigirse así a una "profe", por mucho que les limpie los mocos, les riña o les abrace. Así que he ascendido de categoría: ahora soy la señora Seila. Eso sí, tampoco hacen diferencia entre señora y señorita, todas somos Frau.
Y esa es la historia. Por mucho que les diga a los niños que sólo me llamen Seila no hay manera. Aunque no lo parezca, cada vez que oigo el "Frau Seila" me parece que estoy un poquito más integrada, y me saca una sonrisa.
Qué fácil es hacerme feliz =)

jueves, 7 de octubre de 2010

De postres y accidentes

Hallo! Wie geht's ihnen? Por aquí todo genial. De hecho, hace un día estupendo y las previsiones dicen que el sol seguirá brillando algún día más, así que mejor todavía.
No tengo muchas novedades, pero me apetecía contaros mis últimos descubrimientos. ¿Alguna vez os habéis planteado quién decidió que los postres eran postres? Yo sí, y os explico la razón. Como ya sabéis, aquí se come sobre las 12 de la mañana, y yo como en la guardería. Habitualmente podemos elegir entre dos menús, pero no sé por qué razón esta semana sólo teníamos uno (bueno, en realidad la cocinera me explicó el por qué, pero en alemán, así que sigo sin saberlo). El caso es que esta semana no he tenido que elegir comida, pero lo que suelo hacer cuando tengo que escoger es elegir aquella que consigo traducir, porque todo suele estar bastante bueno. Esta semana ni me molesté en leer el menú, porque fuera lo que fuera, iba a comerlo. Pues bien: hoy para comer ha habido ¡¡natillas!! Sí, sí, un platazo de natillas con bollos de leche y un melocotón. Eso era todo. Y otro plato principal que tienen suele ser ¡arroz con leche! A las 11 de la mañana ves a los niños comerse su platazo de arroz con leche y su bol de fruta (estas comidas dulces suelen ir acompañadas de fruta) y te quedas pensando, como ha sido mi caso.
Simplemente, un detallito más, para que veáis lo distintas que son algunas cosas que ni se nos pasa por la cabeza cuestionar.

En cuanto a los accidentes, os puedo contar lo torpe que soy: el otro día decidí ir a la compra con una mochila para ir más cómoda, y cuando llegué a casa se me había reventado un yogur y la mochila estaba lleeeeena de yogur. De 1/4 de litro de yogur, pequeñito además. Fue una divertida experiencia.
Hoy, he puesto la lavadora de la guardería yo solita. No es ni siquiera fácil poner una lavadora, porque tienes que mirar los programas, y claro, están en alemán. Y hoy se me había olvidado mi diccionario. Así que la he puesto en el programa que recordaba me habían dicho que utilizara y me he sentido genial.
Después me han informado que la temperatura también hay que seleccionarla: mi ropa se estaba lavando a 95º. Ahora tengo muchas cosas grises y rojas, pero creo que no volveré a olvidarme de cambiar la temperatura.
Y para terminar con mis despistes, ayer estuve haciendo fotocopias. No conseguía hacer las fotocopias por más que le daba a todos los botones y leía las indicaciones, incluso comprobé que estuviera enchufada. Después de media hora de intentos, pregunté y me mostraron dónde está el botón de encendido.
Así que ya veis, soy un desastre en todos los idiomas y lugares. Creo que el problema es que te centras en las cosas que te pueden dar más problemas y lo básico se te olvida. Eso y que tengo un montón de información en la cabeza, mis neuronas andan un poco colapsadas.
Pero todo bien, no han sido catástrofes. He salido ilesa.
Pues nada, hasta aquí todo por hoy. Mañana decido mis actividades de tiempo libre, pero os adelanto mis opciones: grupo de teatro, deporte y... ¡danza del vientre! Ya os mostraré mis avances.
Viele GrüBe!

viernes, 1 de octubre de 2010

Erste monat

1 de octubre. Ya hace exactamente un mes que comenzó toda la aventura, y estoy encantada. Podría estar mejor, no lo dudo, pero la verdad que estoy muy contenta. En un mes he aprendido un montón de cosas, y aunque aún me estoy adaptando, está todo bien, en orden.
El fin de semana recibí la visita de Raquel, que se acercó desde la otra punta de Polonia, unas ¿14 horas? de viaje. Vamos, un paseíto. Aprovechamos para hacer turismo por mi pueblo, ponernos al día, compartir experiencias...
Fuimos a visitar la única torre de hierro fundido de Europa (der Gusseiserne), por la noche intentamos salir después de bebernos media botella de vodka polaco (digo intentamos, porque para cuando encontramos una de las dos discotecas del pueblo la cerraron) y el domingo visitamos Görlitz, con mi tutora como guía turística.
La verdad que fue un buen fin de semana, sobre todo para mí, que aún no conozco gente en el pueblo (no he logrado averiguar dónde se meten los fines de semana a partir del sábado a las 12 de la mañana).
Ahora en octubre tengo el arrival training en Würzburg del 18 al 27, así que ahí ya sí que espero conocer gente, salir un poquillo y divertirme un montón.
Y por lo demás... sin novedades, cuando las tenga las contaré, pero la verdad que ha seguido todo en su línea, todo bien.
¡¡Muchos besos y abrazos desde aquí, que los achuchones sí que los echo de menos!!

domingo, 19 de septiembre de 2010

Dresden

¡Buenas noches! ¿Qué tal os ha ido el fin de semana? A mí bien, tranquilito.
Ayer me dediqué a limpiar y vaguear, que además el día estaba un poco feo y daba pereza salir... Hoy por la mañana, me ha despertado el teléfono de la habitación. Como nunca había sonado, ha sido el doble de extraño. Así que me he levantado de la cama y he soltado un "¿siiiiií?" al más puro estilo español-dormido. Eran los Wolf, los dueños de mi hogar, para invitarme a comer en ¡¡media hora!! Me he levantado corriendo, me he dado una duchita y he subido.

La comida muy buena, la verdad que salvo porque comen entre las 10.30 y las 12.30 de la mañana, y que casi siempre hay patatas cocinadas de alguna forma (en puré, asadas... y terminan cansando) lo demás no se diferencia mucho de España.
Hoy, al ser domingo, había mantel en la mesa, servilletas, vino y ¡postre! Aquí no se lleva lo de los postres, comen a toda máquina y lo de las servilletas tampoco es habitual, son muy correctos comiendo y no se manchan.

Después, por la "tarde" (si a las 13.30 se le puede llamar tarde) me ha llevado Karim, la señora Wolf, a Dresden a ver una especie de fiesta que había en el aeropuerto. En Dresden vive su hijo pequeño, con su mujer y sus ¡6 hijos! Muy majos todos, que además son los que hablan español porque han vivido en Chile. Así que llegar a su casa, que me recibieran con dos besos y me hablaran en español ha sido genial. Luego, con el Google-Earth, les he estado enseñando dónde vivía yo, hemos estado hablando un poco de España y hemos ido al aeropuerto. Había unos cuantos puestos de comida y bebida, y una especie de feria de aviones, pequeñitos y algo viejos, y se podía entrar a verlos.

Y poco más... Mañana comienza otra semana, que va a ser especial porque tendré mi primera visita, a la que espero con los brazos abiertos y mil planes.

Para los demás, os dejo unas cuantas fotos de lo que he visto hoy. No pongo nombres porque no los recuerdo, pero la intención es lo que cuenta.
¡Besos y abrazos!




jueves, 16 de septiembre de 2010

Soledad

Al contrario de lo que os parezca a simple vista, no estoy triste. Ni me siento sola. Pero he estado reflexionando sobre por qué no me siento así.
Durante estos días no han variado mucho mis actividades: ir a la kita, hacer la compra, clases de alemán. Sigo sin tener amigos ni actividades de ocio; pero sigo sin estar mal ni triste.
Ayer hizo justamente dos semanas que aterricé aquí, y me parece que fuera mucho más tiempo. Pero no, sólo llegué hace 15 días.
Una compañera de trabajo me está dando clases de alemán, así que voy mejor con el idioma. La verdad es que se nota un montón que te digan las cosas despacito muchas veces, que te hagan repetirlas, verlas escritas... Al final, cuando los demás tienen conversaciones, hasta entiendes algo, y te sientes realmente bien.
Y eso es lo que me gusta, que aunque esté sola (porque si lo pienso, estoy realmente sola aquí) no me siento así. Me gusta tener tiempo disponible para mí, aunque a veces sea demasiado, porque así puedo ir asimilando las cosas poquito a poco y no sentir que todo es extraño. Me gusta descubrir la ciudad, descubrir situaciones y sobre todo, descubrir a las personas. Porque cuando el idioma es una barrera, tienes que basarte en otros medios para captar información, y esos medios nos suelen pasar desapercibidas constantemente: la forma de mirar, de hablar, los gestos, los movimientos, la situación... Sin entender nada, puedes comprender si es una conversación importante, o sobre un viaje, o si están contando algo que ha ocurrido. Y con los niños tres cuartos de lo mismo: puedes entender si están jugando, si quieren que les ayudes, si te están vacilando o si simplemente se alegran de que estés ahí.
Y todas estas cosas las aprecias más cuando no tienes otro medio que te ayude a estar al tanto.
Pero bueno, para terminar, sólo decir que me siento bien, a gusto con todo y, en especial, conmigo misma. Creo que estar aquí, que vivir esto, me va a ayudar a ver algunas cosas desde otra perspectiva. De momento, mis reflexiones personales están yendo por direcciones que no esperaba; a veces me asaltan pensamientos que no había tenido antes y me gustan, y me gusto. Y creo que la soledad, cuando es elegida, cuando te llevas bien contigo mismo, es una cosa estupenda.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Das bier

Hoy he tomado mi primera cerveza alemana. Auténtica cerveza alemana. En las alemanas fiestas de mi pueblo. Ha sido mientras estaba sentada en un bar escuchando a un grupo local, eso sí, tocando con su guitarra española unas canciones en inglés. Puñetera globalización.

Desde el última día que escribí me han pasado bastantes cositas: ya soy oficialmente residente alemana, y en concreto de Löbau; he estado de excursión con mi tutora, que pasó toda la tarde del viernes enseñándome sitios estupendos (que tendrán la suerte de conocer todas aquellas personas que me visiten, guiño-guiño) y hoy he salido a ver las fiestas de la ciudad.
Y he terminando tomando cerveza con un holandés muy simpático que me ha invitado. Y me ha recordado el partido del mundial. Y me ha dicho que no debería estar tomando una cerveza con una chica española después de aquel partido, jajaja.
Pero todo bien. La gente sigue siendo muy amable y simpática, el mundo sigue estando en el mismo sitio en el que lo dejamos el otro día, y yo cada día espabilo un poco más.
He alquilado una bici y ya puedo campar a mis anchas. Entiendo un montón de cosas, aunque hablar sigue siendo difícil, pero ya he superado mis primeras veces en un montón de situaciones. Y todo sigue siendo emocionante y divertido. Pero también seguro y tranquilo. Hablar con cualquiera, ir sola a cualquier sitio, conocer lugares, conocer gente, vivir situaciones. Saber que tengo un año entero para estar conmigo misma, con los demás, para no entender, para aprender, para disfrutar.
Va a ser un buen año. Y mis planes terminan aquí, no había pensado mi vida más allá de esto. Así que ahora me toca vivirlo y desear que todo vaya bien.

Y ahora unas fotitos para que disfrutéis también vosotros y vosotras.

Al otro lado de este río (NeiBe) está Polonia. Este río fue el que provocó las recientes inundaciones en la zona de Görlitz. Bastante dramáticas por lo que me contó mi tutora, pero actualmente está restaurado y no se nota nada, y eso que fue hace tan solo un mes y poco.
Esta es la abadía que se encuentra al lado del río, Kloster St. Marienthal, que también estaba todo inundado, y como podéis comprobar, ahora está perfectamente.

Berdorfer See tiene una interesante historia: era un pueblecito en el que encontraron minerales y se pusieron a excavar como locos. Decidieron trasladar la ciudad a otra zona, y cuando terminó de haber minerales, la inundaron y formaron este lago, que está a la espera de ser terminado para poder usarse como una playa. Actualmente la gente no se puede bañar, como indica el cartel.
Y por último, aquí estoy con mi tutora Sabine en la Hoffnungskirche (Iglesia Evangélica de la Esperanza) que fue reconstruida en Görlitz después de ser destruida en el pueblo que ocupaba el espacio en el que ahora está Berdorfer See.


Y nada más... Esta semana más. Y seguro que mejor.
¡¡Besos y abrazos!!

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Erste woche

Hoy hace exactamente una semana que estoy aquí. Y el balance es muy positivo.
Durante estos días me ha dado tiempo a conocer un poquito la ciudad en la que vivo, Löbau; a conocer mi puesto de trabajo y a mis compañeras, a comenzar el curso de alemán e incluso a reunirme con el resto de voluntarios en la región. Parecen poquitas cosas pero en realidad han sido un mundo, completamente necesarias para sentirme bien.
Tengo muchas ganas de comenzar a hacer más actividades, de conocer gente, de llenar mi tiempo libre, porque quiero aprovechar al máximo esta experiencia.

En principio, parece como si fueran unas simples vacaciones, pero soy consciente de que no, que voy a estar aquí todo un año, con sus fines de semana y sus días festivos; pero algunas cosas siguen pareciendo que le suceden a otra persona.
Me veo en situaciones en las que creía que no iba a ser capaz de funcionar, y sin embargo, las realizo como si tal cosa, como si llevara haciéndolo toda la vida.
También destaco una tranquilidad por encima de todo: por muy nuevo que sea algo de lo que vaya a hacer no me pongo nerviosa, estoy relajada, porque sé que va a ir bien. Tengo confianza plena en mi organización, en la gente que me está ayudando aquí, y eso hace que me sienta muy bien, porque estar lejos de casa es una sensación muy extraña.
Pero por encima de todo estoy estupendamente.
Tengo muchas ganas de recibir visitas y poder mostraros todo esto, lo estupendo que es.
A mí de momento me está sirviendo para abrir un poquito los ojos y darme cuenta de lo distintas que podemos llegar a ser las personas y que eso está bien, que la diferencia no es mala, que nos enriquece. Y también me he dado cuenta de todas las necesidades innecesarias que tenemos, de todas las cosas de las que pensábamos que no podríamos prescindir y que, si pruebas, ves que no era ni tan importante ni tan imprescindible.
Sé que para esto no hay que irse de SVE, pero es algo que yo he descubierto de esta forma y me gustaría compartir.
Por hoy nada más. Ninguna anécdota, ningún dato, ningún cotilleo.
Simplemente relax. Simplemente información.
¡¡Mil besos!!

lunes, 6 de septiembre de 2010

Una de fotos

Y como hoy estoy un poco vaga y no me apetece escribir, os pongo unas fotos.
La comida con los Wolf fue bien, el fin de semana relajado y esta semana viene cargadita de emociones: mañana comienzo el curso de alemán (¡nivel A2!) y el miércoles tengo encuentro con los demás voluntarios de la región (gente igual de perdida que yo, espero).
Así que otro día os cuento más y mejor. Porque lo habrá.

Meine Wohnung (mi vivienda)







Las mascotas del hogar: dos Mesymés, digo, dos gatas (zwei Katze). Me dijeron los nombres, pero si no consigo retener los de las personas, imaginaos cómo llamo a los gatos: pssspsssspssss...



Llegando a mi hogar: esto se consideran calles, no carreteras hacia pueblos.



Nicolaikirche (Iglesia San Nicolás)



El ayuntamiento (das Rathaus)






La plaza donde está el ayuntamiento (Badergasse Altmarkt) que en realidad es un parking.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Café, no para todos

Hallo!

El tema de hoy es el café. Así como el té es una bebida para todos y habitualmente, el café es sólo para los adultos en momentos puntuales.
Ayer para hacer la pausa una compañera me ofreció un café, y cuando me preguntó cómo lo quería (no puedo entrar a la cocina hasta que me llegue una autorización de no sé dónde, así que me tienen que sacar las cosas si quiero algo, aunque también dejármelas, léase llevarme los platos) le dije que con leche y azúcar y me miró sorprendida en plan ¡qué golosa!
Hoy, mientras estaba sentada buscando palabritas en mi diccionario (mil veces gracias, creo que ha sido el mejor regalo de mi vida) la cocinera me ha traído un café, y cuando me ha preguntado si quería leche y he dicho que sí, me ha echado una cucharadita con algo blanco de un bote: leche en polvo. Así que, por si el café por sí solo no estaba bastante malo, con lo de la leche en polvo ya... sublime. De verdad, es el peor café que he probado en mi vida, y eso que no soy nada exigente en este tema.
Después, en el supermercado, he comprobado que sí, que el bote es leche en polvo, y que está a la venta justo al lado del café. Blanco y en botella (en bote, en este caso).

Un rasgo que me encanta de los alemanes y alemanas es su amabilidad. Esta mañana, he tomado el camino justo contrario al que tenía que coger para ir a la kita (guardería). Aún con plano y todo he sido capaz de perderme. A las primeras personas que he visto, unos trabajadores, les he preguntado dónde estaba y cómo llegar a la kita, y muy amablemente me han llevado hasta allí en su furgoneta, e incluso han esperado a que cruzara la calle antes de marcharse. Y cuando he ido a comprar y se me ha atascado la moneda en el carro, el primer señor que ha pasado me ha ayudado a recuperar mi dinero.
Lo dicho, gente muy amable, lo cual se agradece un montón.

Y por hoy es suficiente... Mañana tengo comida con mis anfitriones, los dueños de mi hogar, la familia Wolf. Espero que no me ofrezcan café.

Tschüss!

jueves, 2 de septiembre de 2010

Primeras impresiones

Ya está, ya he llegado. Ayer a estas horas estaba en el primer vuelo y no veía el final del destino. Pero aquí estoy.
Como no quiero extenderme mucho, os voy a contar las cositas que más destaco de por aquí.

Para empezar, creo que he cambiado el jamón serrano por el salami: en el avión bocadillo de salami, y nada más llegar mi tutora me trajo algo para cenar: bocadillo de salami. Menos mal que no me disgusta...
Otras dos cosas de la comida que me han sorprendido han sido que... ¡¡no utilizan microondas!! Mantienen la bebida caliente en los termos (té, café) y a mí me ha tocado calentar la leche en un cazo o, como también he descubierto, en la jarra de la cafetera. La segunda es que para comer beben té incluso los niños, como nosotros el agua. Inocente de mí que cuando estaba comiendo y me lo han servido pensé que era algún tipo de zumo... pero no.

Seguimos con el clima: yo esperaba que hiciera más frío que en España, y lo hace (12-15º con lluvia y viento), pero mi tutora me ha informado de que ahora se está "bien" porque no hace ni mucho calor como en verano ni frío como en invierno. Estas son las temperaturas agradables. Y yo casi con el abrigo puesto.

En cuanto al idioma, eso de que todo el mundo habla inglés... no es tan cierto como parece. Mi tutora habla inglés y no me cuesta comunicarme con ella, nos entendemos bastante bien; y uno de los dueños de la casa donde me alojo también, así que consigo hacerme entender. Mis compañeras de trabajo, si hablan inglés no me lo han demostrado, porque nos ha costado comunicarnos. Con lo poco que sé de alemán y lo bien y deprisa que lo hablan ellas... A la octava vez que me lo repiten, despacito y con gestos, lo entiendo. Aunque tengo que decir que entiendo más de lo que creía, pero hablar es mucho más difícil.

Y el último detalle que me ha sorprendido: ¡¡no utilizan sábanas!! Cuando llegué a mi habitación no me di cuenta que no había sábanas: simplemente utilizan una especie de cubrecolchón gordito y una funda nórdica. Y una almohada finísima, pero al menos yo tengo, porque en la guarde los niños duermen igual pero con la almohada completamente plana.

Y... creo que por hoy ya basta. Tengo la cabeza llena de información que ordenar, repasar y comprender. Y toda la tarde libre, aunque teniendo en cuenta que mi jornada de trabajo comienza a las 7.30... creo que me acostaré prontito. Pero aún así me dará tiempo a pensar más detenidamente lo que estoy viviendo, porque aunque no lo creáis no es sencillo asimilar las cosas según ocurren: las cosas pasan, tú actúas y luego piensas, y si te paras a pensar demasiado... En fin, si me hubiera parado a pensar demasiado, no estaría aquí.

Nada más. ¡¡Besos y abrazos!!

martes, 31 de agosto de 2010

Tic tac...

En unas horas estaré volando hacia mi nuevo destino. Está todo preparado, y tengo unas ganas tremendas.
A todas aquellas personas que leáis esto, e incluso a las que no, quiero agradeceros el haber pasado por mi vida: algunas fugazmente, otras permaneciendo un tiempo, pero todos y todas habéis sido bienvenidos y bienvenidas. Me llevo un pedacito de cada persona, de eso estoy segura, y sé que he escogido lo mejor de cada cual.
Aunque la maleta ya esté llena de objetos, en mi cabeza y en mi corazón aún queda espacio para los recuerdos, momentos y emociones que he sentido, especialmente estos últimos años, y que me han ayudado a convertirme en la persona que soy hoy, que está dando este paso de aparcar todo durante un año para cumplir un sueño, un deseo, para experimentar esta aventura en carne propia.
Espero seguir manteniendo el contacto con quienes pueda (y quieran), y con quienes no simplemente daros las gracias por vuestra aportación en mí, y que os vaya todo bonito, porque espero que a mí me vaya igual de bien.
¡¡Mil besos!!

jueves, 26 de agosto de 2010

Cuenta atrás

Comienza la cuenta atrás... En apenas una semanita ya amaneceré en mi hogar durante doce meses. No he preparado maletas, ni listas de cosas que tengo que llevar, ni nada de nada. Y lo mejor es que ni siquiera estoy preocupada: creo que va a ser tal caos hacerlo que cuanto más lo retrase más tarde me pondré de los nervios.
Por ahora, me queda disfrutar de mi gente, de mi lugar, almacenar cada imagen en mi memoria, cada sentimiento, este calor bochornoso, para sacarlos allí cuando los necesite.
Tengo ganas de llegar. Tengo ganas de empezar. (¡Tengo ganas de verte!)

viernes, 30 de julio de 2010

Hasta pronto, Burgos

Bueno, esta es la última noche que paso en el dúplex, y no puedo negar que me da pena. He recogido todo, he revisado los cajones, he almacenado los recuerdos y me siento preparada para marcharme. Lo más difícil ya está hecho: Raquel ya no está, Mesymé se ha independizado (temporalmente) y parece que aquí la única que sufre soy yo :)

Me despido de la casa, de las escaleras, de los sofás, de nuestra cocina, de nuestra tele... De nuestras alegrías, de nuestras penas, de nuestros esfuerzos por llegar a fin de mes, de nuestras ganas de seguir adelante, de nuestra vida.

Dejo atrás una etapa que ha sido realmente maravillosa e importante en mi vida y el 1 de Septiembre estaré volando al nuevo destino para mis próximos 9 meses de vida: mi SVE en Löbau.

Espero que todo siga siendo genial hasta entonces, y por supuesto, a partir de entonces también.

sábado, 3 de julio de 2010

Empezando...

Parece casi obligatorio hacerse un blog ahora que va tocando partir, que parece que va a haber muchas despedidas, y que queremos mantener el contacto.
El contacto.

No sé exactamente dónde empezaron mis planes de huida, por qué no llamarlos así, ni desde cuándo tengo este sentimiento de no terminar de encajar en ningún sitio. Es como un cosquilleo en la barriga, una emoción que sólo sientes tú, y que te empuja, te obliga, a tomar decisiones que los demás ni comprenden ni tienen por qué hacerlo.

El caso es que en septiembre comienza mi SVE, una aventurita en toda regla. Confío en aprender un montón de cosas, pero intento no planear, para que todo lo bueno (y lo malo) venga de sorpresa, que así se disfruta el doble.
Seguro que echaré de menos, mucho de menos, a mucha gente, y a muchas cosas, lugares y situaciones, pero son sólo 9 meses (¿sólo?).

De momento no tengo mucho más que contar, pero confío en llenar esto de letras y palabras que os consigan aproximar un poquito más, si puede ser, a mi visión del mundo.