Hoy he tomado mi primera cerveza alemana. Auténtica cerveza alemana. En las alemanas fiestas de mi pueblo. Ha sido mientras estaba sentada en un bar escuchando a un grupo local, eso sí, tocando con su guitarra española unas canciones en inglés. Puñetera globalización.
Desde el última día que escribí me han pasado bastantes cositas: ya soy oficialmente residente alemana, y en concreto de Löbau; he estado de excursión con mi tutora, que pasó toda la tarde del viernes enseñándome sitios estupendos (que tendrán la suerte de conocer todas aquellas personas que me visiten, guiño-guiño) y hoy he salido a ver las fiestas de la ciudad.
Y he terminando tomando cerveza con un holandés muy simpático que me ha invitado. Y me ha recordado el partido del mundial. Y me ha dicho que no debería estar tomando una cerveza con una chica española después de aquel partido, jajaja.
Pero todo bien. La gente sigue siendo muy amable y simpática, el mundo sigue estando en el mismo sitio en el que lo dejamos el otro día, y yo cada día espabilo un poco más.
He alquilado una bici y ya puedo campar a mis anchas. Entiendo un montón de cosas, aunque hablar sigue siendo difícil, pero ya he superado mis primeras veces en un montón de situaciones. Y todo sigue siendo emocionante y divertido. Pero también seguro y tranquilo. Hablar con cualquiera, ir sola a cualquier sitio, conocer lugares, conocer gente, vivir situaciones. Saber que tengo un año entero para estar conmigo misma, con los demás, para no entender, para aprender, para disfrutar.
Va a ser un buen año. Y mis planes terminan aquí, no había pensado mi vida más allá de esto. Así que ahora me toca vivirlo y desear que todo vaya bien.
Y ahora unas fotitos para que disfrutéis también vosotros y vosotras.
Al otro lado de este río (NeiBe) está Polonia. Este río fue el que provocó las recientes inundaciones en la zona de Görlitz. Bastante dramáticas por lo que me contó mi tutora, pero actualmente está restaurado y no se nota nada, y eso que fue hace tan solo un mes y poco.
Esta es la abadía que se encuentra al lado del río, Kloster St. Marienthal, que también estaba todo inundado, y como podéis comprobar, ahora está perfectamente.
Berdorfer See tiene una interesante historia: era un pueblecito en el que encontraron minerales y se pusieron a excavar como locos. Decidieron trasladar la ciudad a otra zona, y cuando terminó de haber minerales, la inundaron y formaron este lago, que está a la espera de ser terminado para poder usarse como una playa. Actualmente la gente no se puede bañar, como indica el cartel.
Y por último, aquí estoy con mi tutora Sabine en la Hoffnungskirche (Iglesia Evangélica de la Esperanza) que fue reconstruida en Görlitz después de ser destruida en el pueblo que ocupaba el espacio en el que ahora está Berdorfer See.
Y nada más... Esta semana más. Y seguro que mejor.
¡¡Besos y abrazos!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario