¡Buenas noches! ¿Qué tal os ha ido el fin de semana? A mí bien, tranquilito.
Ayer me dediqué a limpiar y vaguear, que además el día estaba un poco feo y daba pereza salir... Hoy por la mañana, me ha despertado el teléfono de la habitación. Como nunca había sonado, ha sido el doble de extraño. Así que me he levantado de la cama y he soltado un "¿siiiiií?" al más puro estilo español-dormido. Eran los Wolf, los dueños de mi hogar, para invitarme a comer en ¡¡media hora!! Me he levantado corriendo, me he dado una duchita y he subido.
La comida muy buena, la verdad que salvo porque comen entre las 10.30 y las 12.30 de la mañana, y que casi siempre hay patatas cocinadas de alguna forma (en puré, asadas... y terminan cansando) lo demás no se diferencia mucho de España.
Hoy, al ser domingo, había mantel en la mesa, servilletas, vino y ¡postre! Aquí no se lleva lo de los postres, comen a toda máquina y lo de las servilletas tampoco es habitual, son muy correctos comiendo y no se manchan.
Después, por la "tarde" (si a las 13.30 se le puede llamar tarde) me ha llevado Karim, la señora Wolf, a Dresden a ver una especie de fiesta que había en el aeropuerto. En Dresden vive su hijo pequeño, con su mujer y sus ¡6 hijos! Muy majos todos, que además son los que hablan español porque han vivido en Chile. Así que llegar a su casa, que me recibieran con dos besos y me hablaran en español ha sido genial. Luego, con el Google-Earth, les he estado enseñando dónde vivía yo, hemos estado hablando un poco de España y hemos ido al aeropuerto. Había unos cuantos puestos de comida y bebida, y una especie de feria de aviones, pequeñitos y algo viejos, y se podía entrar a verlos.
Y poco más... Mañana comienza otra semana, que va a ser especial porque tendré mi primera visita, a la que espero con los brazos abiertos y mil planes.
Para los demás, os dejo unas cuantas fotos de lo que he visto hoy. No pongo nombres porque no los recuerdo, pero la intención es lo que cuenta.
¡Besos y abrazos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario