Ya está, ya he llegado. Ayer a estas horas estaba en el primer vuelo y no veía el final del destino. Pero aquí estoy.
Como no quiero extenderme mucho, os voy a contar las cositas que más destaco de por aquí.
Para empezar, creo que he cambiado el jamón serrano por el salami: en el avión bocadillo de salami, y nada más llegar mi tutora me trajo algo para cenar: bocadillo de salami. Menos mal que no me disgusta...
Otras dos cosas de la comida que me han sorprendido han sido que... ¡¡no utilizan microondas!! Mantienen la bebida caliente en los termos (té, café) y a mí me ha tocado calentar la leche en un cazo o, como también he descubierto, en la jarra de la cafetera. La segunda es que para comer beben té incluso los niños, como nosotros el agua. Inocente de mí que cuando estaba comiendo y me lo han servido pensé que era algún tipo de zumo... pero no.
Seguimos con el clima: yo esperaba que hiciera más frío que en España, y lo hace (12-15º con lluvia y viento), pero mi tutora me ha informado de que ahora se está "bien" porque no hace ni mucho calor como en verano ni frío como en invierno. Estas son las temperaturas agradables. Y yo casi con el abrigo puesto.
En cuanto al idioma, eso de que todo el mundo habla inglés... no es tan cierto como parece. Mi tutora habla inglés y no me cuesta comunicarme con ella, nos entendemos bastante bien; y uno de los dueños de la casa donde me alojo también, así que consigo hacerme entender. Mis compañeras de trabajo, si hablan inglés no me lo han demostrado, porque nos ha costado comunicarnos. Con lo poco que sé de alemán y lo bien y deprisa que lo hablan ellas... A la octava vez que me lo repiten, despacito y con gestos, lo entiendo. Aunque tengo que decir que entiendo más de lo que creía, pero hablar es mucho más difícil.
Y el último detalle que me ha sorprendido: ¡¡no utilizan sábanas!! Cuando llegué a mi habitación no me di cuenta que no había sábanas: simplemente utilizan una especie de cubrecolchón gordito y una funda nórdica. Y una almohada finísima, pero al menos yo tengo, porque en la guarde los niños duermen igual pero con la almohada completamente plana.
Y... creo que por hoy ya basta. Tengo la cabeza llena de información que ordenar, repasar y comprender. Y toda la tarde libre, aunque teniendo en cuenta que mi jornada de trabajo comienza a las 7.30... creo que me acostaré prontito. Pero aún así me dará tiempo a pensar más detenidamente lo que estoy viviendo, porque aunque no lo creáis no es sencillo asimilar las cosas según ocurren: las cosas pasan, tú actúas y luego piensas, y si te paras a pensar demasiado... En fin, si me hubiera parado a pensar demasiado, no estaría aquí.
Nada más. ¡¡Besos y abrazos!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario