sábado, 4 de mayo de 2013

A volver a empezar

Queridos fanes y fanas, actualizo un poquito el blog que está muy descuidado, porque también actualizo un poquito mi vida (menos descuidada que el blog, por suerte).

Os puedo contar cómo van las cosas y cómo van a ir próximamente: hasta finales de mayo estoy en Wiesbaden, donde trabajo de educadora en una guarde estupenda con 17 peques de entre 18 meses y 6 años, con 4 compañeras que son un amor y unos padres geniales, que nos facilitan el trabajo muchísimo (la guardería es una iniciativa de los padres, lo que significa que ellos se encargan de todo el follón administrativo y las trabajadoras sólo nos dedicamos a lo nuestro, que es trabajar con los niñ@s). 
Vivo en un pisito en el centro de Wiesbaden con mi compañero de piso y de vida, Carlos. Y todo esto va a cambiar en los próximos días por... Un dúplex con jardincito en Múnich y un trabajo de encargada de grupo en una guardería, con 12 bebés de hasta 3 años y una trabajadora a mi cargo. 
Hemos decidido movernos a Múnich porque Wiesbaden no se terminaba de adaptar a nuestras necesidades vitales, o nosotros no nos terminábamos de adaptar a Wiesbaden, lo que quiera que fuese. El caso es que acabamos de volver de encontrar nuestra casa en Múnich, de dar un pasito más hacia delante y lo hago muy emocionada. Tengo muchas ganas de empezar en otro sitio, otra casa, otro trabajo y otra gente, porque a veces si no te mueves te paras, y ahora mismo eso no es lo que me apetece.

Pues lo dicho, que empezará el follón de la mudanza en poco tiempo, pero antes tengo una visita muy especial: tras algo más de dos años y medio de exilio, por fin van a venir mis papás a visitarme. Me alegra un montón que hayan reunido el tiempo, la paciencia y el valor para hacerlo y me apetece mucho enseñarles lo bien que vivo aquí y asegurarles lo bien que estarán las cosas cuando me mude. Espero que se vayan tranquilos y seguros de que estoy haciendo las cosas bien, más o menos como siempre :)

Y creo que, a grandes rasgos (como de costumbre) esas son las novedades.

No puedo prometer manteros informados, pero prometo intentarlo.
¡Besos y abrazos!

jueves, 3 de enero de 2013

Al final de este viaje...

Al final de este viaje que retomo mañana, me esperan:

- Un buzón lleno, quizás con alguna carta importante.
- Mi cepillo de dientes eléctrico.
- La cama de 1,40.
- El edredón calentito.
- Mis plantas, que espero sigan vivas o sean fáciles de revivir si ya han tirado la toalla.
- Una guardería llena de peques a los que también se les acaban las vacaciones.
- Mucho alemán, tanto gente como idioma.
- Reencuentros con esas personas que hacen más llevadero el exilio.
- Planes y propósitos para el 2013.
-  Frío.
- Independencia.
- Intimidad.


- Carlos.

Bueno, Carlos no está al final del viaje, se incorpora en el camino, pero como se queda hasta el final y también forma parte de todas las demás cosas de mi vida en Wiesbaden, entra en la lista.

¡Hogar, dulce hogar mirandés, espero que nos volvamos a ver pronto!