Fanes y fanas, sé que os he tenido abandonados y abandonadas los últimos... 24 días del mes, más o menos, pero es lo que tienen las mudanzas, las casas nuevas (y sucias), los nuevos trabajos, las nuevas ciudades, las nuevas personas que conoces... En resumen, que he estado un poco liadilla y además no tengo internet aún en casa, así que vivo del gorroneo. Pero os cuento:
Wiesbaden es una ciudad, europea, globalizada, como todas al fin y al cabo, pero llena de alemanes y alemanas, aunque también de un montón de inmigrantes, como todas las ciudades europeas y globalizadas. Aquí se pueden encontrar bares españoles y españoles fácilmente, de hecho parece ser que se reúnen en la parada de bus cerca de mi casa, porque ya me he encontrado sin querer dos grupos de españoles perdidos por ahí. Si es que nos delata el acento... "Du yú espik inglish?!" Sí, hijo, sí, y español también. Menos mal que siempre nos encontramos.... :)
El trabajo genial, me encanta. Apenas llevo una semana y ya he aprendido un montón, y lo que me queda. Mamás adolescentes y bebés, un mundo... Y la gente del trabajo también genial. Como de costumbre, todo el mundo es súper amable, no me puedo quejar de nada. Siempre hay alguien dispuesto a ayudarme con los papeles, la compra, la mudanza, llevarme de fiesta los fines de semana y hacerme trasnochar los días de diario. Pero estoy disfrutando un montón. Los primeros días tienen que ser así.
Y... la semana que viene tengo seminario para conocer más voluntarios y todo eso.
Ya os contaré qué tal cuando, cuando... bueno, ya os iré contando.
Besotes y abrazos para todos los lectores y lectoras.