Ya estoy en casa. Volví a España el día 1 y en el aeropuerto, donde no esperaba a nadie ni nadie me esperaba a mí, tuve mi primer reencuentro: Raquel, por supuesto, que se encargó de que no supiera que iba a estar allí. Y después, María. Las personas que siempre están ahí, que de verdad importan, que no se alejan con la distancia; volví a pisar España con buen pie.
Nos fuimos de fin de semana a Alicante, tuvimos un contratiempo que terminó con la policía y un par de camiones de bomberos, y volví a Miranda tras casi 5 horas de autobús. Y después de encontrarme con toda la gente que quiero, me iré mañana y pasado a Burgos, a visitar la otra parte de mi vida que se quedó aquí. Y luego, el finde lo pasaré aquí, donde seguramente veré a más gente de la que necesito, pero me reiré, disfrutaré y recordaré lo que era esto.
Y después... volver a volver, un añito más. Ahora mismo me parece no tener fuerzas para hacerlo, pero sé que sí, me conozco y sé que seré feliz allí, que me gusta venir de visita sabiendo que volveré a marcharme.
Y la aventura en Löbau terminó, pero la aventura de mi vida continua.
Prometo intentar manteneros informados... :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario