domingo, 30 de diciembre de 2012

Adiós 2012

Y aquí estoy. Mañana termina el 2012, un año cargado de aprendizaje, de nuevas experiencias y, sobre todo, de nuevas personas. Gente que ha entrado en mi vida por la puerta grande y que espero que sea para quedarse mucho tiempo.
Ahora estoy en Miranda disfrutando de mi familia y mis amigos y amigas de toda la vida, y apenas quedan 5 días para estar de nuevo en Wiesbaden. No tengo muy claro cómo irá el año por allí; de momento, tengo trabajo, respuestas pendientes y planes de mudanza (otra vez). Eso sí, cruzaremos los dedos para que esta vez sea para bastante tiempo.

Me alegro mucho de haber estado con la gente que he estado ya aquí, en Miranda y Burgos, aunque también me acuerdo mucho de aquellas y aquellos con quienes no he podido coincidir por diversas razones. Simplemente, espero que todas y todos terminéis y empecéis el año cargados de energía, buenas vibraciones con la gente que os rodea, que disfrutéis y seáis muy felices en todos los aspectos de vuestras vidas y que aprovechéis al máximo las oportunidades que aparezcan. Yo prometo intentarlo.

Muaaaaaaaaak 

martes, 26 de junio de 2012

... Nos quedamos ...

¡Hola fanes y fanas! Hace mucho tiempo que no escribo a pesar de que han sucedido un millón de cosas importantes. Para empezar por algún sitio, os contaré que apenas me quedan dos meses trabajando como voluntaria. Lo que venga después aún no está claro: puede que alargue el voluntariado, puede que encuentre un trabajo de educadora, puede que siga en el restaurante echando horas... Pero lo que seguro va a pasar, es que me quedo en Alemania. Al menos por un tiempo. Un tiempo indefinido y largo.

Para seguir, os cuento que ya estoy en el curso de alemán C1, que es el último nivel que necesito para que me dejen de dar la tabarra con el alemán  y no tener que volverlo a estudiar jamás de los jamases. En noviembre es el examen y a ver cómo sale, pero ganas hay que ponerle.

Y para terminar... Para terminar, tengo un piso precioso esperándome el sábado en el centro de Wiesbaden y un compañero de piso más que estupendo y más que compañero de piso. Quedáis invitad@s a conocer a ambos.

Y todo eso, un breve brevísimo resumen de la situación, pero para que os hagáis una idea de la vida que sigo llevando. Podría ser mejor, pero entonces no sería tan divertido.... 
¡¡Nos vemos!!

lunes, 6 de febrero de 2012

Sometimes

"Maybe we should talk. Maybe we should do nothing. But that was the way we use to act, and it doesn’t work, we are here.
We don’t really know where we are, but is not a nice place. We are not together any more; not in the same city, not in the same country. Maybe even not in the same world.
We cut off our invisible line which used to connect us always, everywhere.

I can not feel you. I can not imagine you. I can not thinking about you.
I forgot your face, your hands, your smell. I forgot your body, your taste. I forgot you and that was the most difficult thing I ever done. I miss you so much… I am wondering myself if I miss you or if I miss me, or if I miss us. I don’t know.

But the problem is that with you, I also forgot myself. And now I can not find me.
I delete my heart. I delete my feelings. And things are still not ok."

domingo, 29 de enero de 2012

A veces...

Esa sensación de que el mundo te viene grande. Encontrarte bien en cualquier lugar pero a gusto en ningún sitio; formar parte de muchas cosas, pero de nada en concreto. No saber ya dónde está tu norte, en caso de haberlo encontrado alguna vez. No tener nada tuyo, no quererlo ni necesitarlo, pero sentir que ya no tienes ningún sitio al que volver, que todo se quedó en el pasado.
No tener raíces, no saber dónde vas a poder echarlas o si quiera si vas a querer hacerlo. Vivir en el presente, siempre en el presente, no poder plantearte el futuro, no querer hacerlo, no apetecerte. Convertir tu vida en una sucesión de cosas que hacer, de gente a la que ver, de lugares que te gustan y sentir que algo falta.

Quizás es todo lo que dejaste atrás; quizás es que nunca fue suficiente. O quizás sí y fue demasiado, y lo que no te atreviste a continuar ya lo has perdido y tal vez él era el único hilo que tiraba de ti.

O simplemente estar triste, porque todos lo estamos alguna vez, y al mismo tiempo feliz de ser como eres, estar donde estás, vivir como vives.

O quizás que se acercan los 25 y sigues igual que cuando tenías 17... Bueno, igual no. Ahora hablas alemán.

lunes, 2 de enero de 2012

... y Miranda así.

Llegar a última hora del día 23, pero llegar. Que vengan los papás a buscarme. Dormir... dormir mucho, y despertar. Desayunar, comer, merendar, picar entre horas, ponerme al día. María, Rakel, Nochebuena, amigos de Rakel, beber y salir, reír, reír mucho.

Días de cañas, cotilleos, Raúl haciéndome de guía turístico, conocer a la sobrina de Rakel; Laura, Nai, comer en el italiano (¿que han abierto un italiano? ¿al lado de qué estación de autobuses?), echar un café, tomar luego unos pacharanes, alargar la sobremesa hasta la 1 de la mañana, añadir pinchos. Seguir riendo.
Dormir... Comer, comer, comer... Nochevieja (¿ya? ¿tan pronto?), otro año más. Champán, copas, brindis, salir... Y perderse. Reír, reír, reír mucho, disfrutar de la gente que está ahí, hacer que sea una noche especial. Servir copas, tomarte más de las que sirves, invitar a discreción; tener conversaciones serias con quien hacía mucho que no las tenías, recordar cómo fuimos y darnos cuenta de lo que ahora somos; descubrir gente que no habías visto en tu vida, disfrutarla, pasarlo bien y no exigir nada más. Llegar tarde a casa...

Dormir. Dormir, dormir, dormir. Última visita de María.

Madrugar. Decir adiós. Coger un tren. Coger el metro.

Últimas llamadas desde España.

Coger un avión.

Volver a estar en Wiesbaden...