Hallo!
El tema de hoy es el café. Así como el té es una bebida para todos y habitualmente, el café es sólo para los adultos en momentos puntuales.
Ayer para hacer la pausa una compañera me ofreció un café, y cuando me preguntó cómo lo quería (no puedo entrar a la cocina hasta que me llegue una autorización de no sé dónde, así que me tienen que sacar las cosas si quiero algo, aunque también dejármelas, léase llevarme los platos) le dije que con leche y azúcar y me miró sorprendida en plan ¡qué golosa!
Hoy, mientras estaba sentada buscando palabritas en mi diccionario (mil veces gracias, creo que ha sido el mejor regalo de mi vida) la cocinera me ha traído un café, y cuando me ha preguntado si quería leche y he dicho que sí, me ha echado una cucharadita con algo blanco de un bote: leche en polvo. Así que, por si el café por sí solo no estaba bastante malo, con lo de la leche en polvo ya... sublime. De verdad, es el peor café que he probado en mi vida, y eso que no soy nada exigente en este tema.
Después, en el supermercado, he comprobado que sí, que el bote es leche en polvo, y que está a la venta justo al lado del café. Blanco y en botella (en bote, en este caso).
Un rasgo que me encanta de los alemanes y alemanas es su amabilidad. Esta mañana, he tomado el camino justo contrario al que tenía que coger para ir a la kita (guardería). Aún con plano y todo he sido capaz de perderme. A las primeras personas que he visto, unos trabajadores, les he preguntado dónde estaba y cómo llegar a la kita, y muy amablemente me han llevado hasta allí en su furgoneta, e incluso han esperado a que cruzara la calle antes de marcharse. Y cuando he ido a comprar y se me ha atascado la moneda en el carro, el primer señor que ha pasado me ha ayudado a recuperar mi dinero.
Lo dicho, gente muy amable, lo cual se agradece un montón.
Y por hoy es suficiente... Mañana tengo comida con mis anfitriones, los dueños de mi hogar, la familia Wolf. Espero que no me ofrezcan café.
Tschüss!
Aquí pasa lo mismo con el café. ¡Es horrible!
ResponderEliminarSuelen utilizar el café que nosotros usamos para las cafeteras. Pero aquí lo usan como si fuese soluble... Vamos, que además de un sabor horrible, tienes todos los posos del café flotando por el vaso.
¡Qué asquete, madre!
Mozaaaa! Como me alegro de que estés agusto y el viaje haya ido bien.
ResponderEliminarLo del café ya me hacía yo a la idea, saliendo de España, Italia y Portugal creo que no tienen ni idea de cómo es el café, pero bueno, espero que en cuanto tengas control de la cocina puedas hacerlo tú misma y enseñarles. Sino, la alternativa Cola-cao.
Mañana me presento ¡Por fín! al práctico, espero que suene la campana.
Un beso muy grande, cuídate mucho y disfruta la experiencia.