1 de octubre. Ya hace exactamente un mes que comenzó toda la aventura, y estoy encantada. Podría estar mejor, no lo dudo, pero la verdad que estoy muy contenta. En un mes he aprendido un montón de cosas, y aunque aún me estoy adaptando, está todo bien, en orden.
El fin de semana recibí la visita de Raquel, que se acercó desde la otra punta de Polonia, unas ¿14 horas? de viaje. Vamos, un paseíto. Aprovechamos para hacer turismo por mi pueblo, ponernos al día, compartir experiencias...
Fuimos a visitar la única torre de hierro fundido de Europa (der Gusseiserne), por la noche intentamos salir después de bebernos media botella de vodka polaco (digo intentamos, porque para cuando encontramos una de las dos discotecas del pueblo la cerraron) y el domingo visitamos Görlitz, con mi tutora como guía turística.
La verdad que fue un buen fin de semana, sobre todo para mí, que aún no conozco gente en el pueblo (no he logrado averiguar dónde se meten los fines de semana a partir del sábado a las 12 de la mañana).
Ahora en octubre tengo el arrival training en Würzburg del 18 al 27, así que ahí ya sí que espero conocer gente, salir un poquillo y divertirme un montón.
Y por lo demás... sin novedades, cuando las tenga las contaré, pero la verdad que ha seguido todo en su línea, todo bien.
¡¡Muchos besos y abrazos desde aquí, que los achuchones sí que los echo de menos!!
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