Hallo! Wie geht's ihnen? Por aquí todo genial. De hecho, hace un día estupendo y las previsiones dicen que el sol seguirá brillando algún día más, así que mejor todavía.
No tengo muchas novedades, pero me apetecía contaros mis últimos descubrimientos. ¿Alguna vez os habéis planteado quién decidió que los postres eran postres? Yo sí, y os explico la razón. Como ya sabéis, aquí se come sobre las 12 de la mañana, y yo como en la guardería. Habitualmente podemos elegir entre dos menús, pero no sé por qué razón esta semana sólo teníamos uno (bueno, en realidad la cocinera me explicó el por qué, pero en alemán, así que sigo sin saberlo). El caso es que esta semana no he tenido que elegir comida, pero lo que suelo hacer cuando tengo que escoger es elegir aquella que consigo traducir, porque todo suele estar bastante bueno. Esta semana ni me molesté en leer el menú, porque fuera lo que fuera, iba a comerlo. Pues bien: hoy para comer ha habido ¡¡natillas!! Sí, sí, un platazo de natillas con bollos de leche y un melocotón. Eso era todo. Y otro plato principal que tienen suele ser ¡arroz con leche! A las 11 de la mañana ves a los niños comerse su platazo de arroz con leche y su bol de fruta (estas comidas dulces suelen ir acompañadas de fruta) y te quedas pensando, como ha sido mi caso.
Simplemente, un detallito más, para que veáis lo distintas que son algunas cosas que ni se nos pasa por la cabeza cuestionar.
En cuanto a los accidentes, os puedo contar lo torpe que soy: el otro día decidí ir a la compra con una mochila para ir más cómoda, y cuando llegué a casa se me había reventado un yogur y la mochila estaba lleeeeena de yogur. De 1/4 de litro de yogur, pequeñito además. Fue una divertida experiencia.
Hoy, he puesto la lavadora de la guardería yo solita. No es ni siquiera fácil poner una lavadora, porque tienes que mirar los programas, y claro, están en alemán. Y hoy se me había olvidado mi diccionario. Así que la he puesto en el programa que recordaba me habían dicho que utilizara y me he sentido genial.
Después me han informado que la temperatura también hay que seleccionarla: mi ropa se estaba lavando a 95º. Ahora tengo muchas cosas grises y rojas, pero creo que no volveré a olvidarme de cambiar la temperatura.
Después me han informado que la temperatura también hay que seleccionarla: mi ropa se estaba lavando a 95º. Ahora tengo muchas cosas grises y rojas, pero creo que no volveré a olvidarme de cambiar la temperatura.
Y para terminar con mis despistes, ayer estuve haciendo fotocopias. No conseguía hacer las fotocopias por más que le daba a todos los botones y leía las indicaciones, incluso comprobé que estuviera enchufada. Después de media hora de intentos, pregunté y me mostraron dónde está el botón de encendido.
Así que ya veis, soy un desastre en todos los idiomas y lugares. Creo que el problema es que te centras en las cosas que te pueden dar más problemas y lo básico se te olvida. Eso y que tengo un montón de información en la cabeza, mis neuronas andan un poco colapsadas.
Pero todo bien, no han sido catástrofes. He salido ilesa.
Pues nada, hasta aquí todo por hoy. Mañana decido mis actividades de tiempo libre, pero os adelanto mis opciones: grupo de teatro, deporte y... ¡danza del vientre! Ya os mostraré mis avances.
Viele GrüBe!
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