Aquí, a todas las personas se las trata de usted, a no ser que te digan lo contrario. Los hombres son Herr ... y las mujeres Frau ... Eso sí, después de los puntos suspensivos va el apellido, no el nombre. Pero conmigo es distinto. Como a mí eso de que me llamen Frau González no me va, a parte de que para ellos González es algo así como "Gontsale", pues les dije a todas (en el trabajo sólo tengo compañeras) que me llamaran Seila, algo que, aunque no lo parezca, también les resulta complicado.
Los niños (en mi grupo sólo tengo chicos) también tratan a todas las trabajadoras de usted (Frau) y a mí comenzaron llamándome die Seila, porque cuando sólo se utiliza el nombre, se pone delante el artículo, que en este caso es sencillo: masculino para hombres y femenino para mujeres, y no os ríais, que los géneros en alemán no responden a la misma lógica que la nuestra. Por poneros un ejemplo, os diré que "la niña" aquí es "das Mädchen", género neutro, así que ojito.
Pues eso, en lo que estaba. Los niños comenzaron llámandome por mi nombre, pero progresivamente han añadido el Frau. Supongo que no les parece normal dirigirse así a una "profe", por mucho que les limpie los mocos, les riña o les abrace. Así que he ascendido de categoría: ahora soy la señora Seila. Eso sí, tampoco hacen diferencia entre señora y señorita, todas somos Frau.
Y esa es la historia. Por mucho que les diga a los niños que sólo me llamen Seila no hay manera. Aunque no lo parezca, cada vez que oigo el "Frau Seila" me parece que estoy un poquito más integrada, y me saca una sonrisa.
Qué fácil es hacerme feliz =)
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