viernes, 3 de diciembre de 2010

Pequeñas novedades

Cuando al salir de casa por la mañana en la primera pisada la nieve te llega casi hasta las rodillas, mola. La segunda te sigue haciendo gracia, hundes el pie y no sabes dónde está el final. Pero a la tercera, cuando te das cuenta que tienes que seguir andando durante 10 minutos para llegar al trabajo, empiezas a buscar caminos más seguros, como las pisadas de otras personas o las zonas en las que ayer habían quitado la nieve y hoy hay hielo. Así es como han empezado todos los días de la semana. Eso sí, tengo que deciros que he dejado la bici de momento, le he dicho hasta luego, porque me veo realmente incapaz de utilizarla con semejantes nevadas. Y esto no ha hecho más que empezar.
Todo el mundo me dice que esto no es mucha nieve, que habrá más, pero que este año ha empezado pronto. Lo que pronto empieza pronto acaba, digo yo, así que espero que sea así. Aunque la nieve está muy bien, es muy bonito verlo todo blanco, jugar a tirarte bolas con los niños, hacer muñecos de nieve, ¡pasear con los trineos! Porque aquí todo el mundo tienen trineo, y los niños se lo pasan pipa por la calle. Incluso he visto a gente salir a pasear con sus esquís (locos hay en todas partes);me gusta durante unos meses. Para mi cumpleaños que comience a remitir, por favor.
Por lo demás, aparte de los (no quiero saber cuántos) grados bajo cero y empezar a vestir como una cebolla (legins, pantalones, camiseta, otra camiseta, chaqueta, cazadora, bufanda, gorro, guantes... me tengo que comprar otro par de guantes, he descubierto que me gusta sentir los dedos de las manos y sólo con un par no basta), las cosas siguen su ritmo. Voy a comenzar a hacer mis actividades con los niños. De entrada, les voy a enseñar una parte de algún villancico en español (porque completo es imposible) para cantarlo y tocarlo con la pandereta y, si consigo, la zambomba, que aquí no saben lo que es.
Y también voy a preparar la representación del Belén, con lo que conlleva: hacer todo el decorado, los disfraces, conseguir que los niños se aprendan lo que tienen que hacer y les dé la gana de hacerlo, porque luego les entra miedo escénico con los papás delante y... me joden el chiringuito. Pero espero que todo me salga bien, el día 16 es el "estreno" y sólo tengo de momento dos estrellitas del decorado hechas... La semana que viene andaré loca, pero saldrá bien. Seguro.
Y por otra parte, apenas quedan 20 días para que vuelva a casa por Navidad. Me apetece un montón volver a veros, pasar tiempo en casa con mis papis, ¡tomar un café de verdad! El que esté tan próximo me hace pensar en las ganas que tengo, y me hace sentir un poquito de morriña. De momento la controlo. Y creo que para cuando no lo pueda controlar ya estaré de camino a casa, así que ningún problema.
Y esto es todo por hoy. Fotos... Creo que haré mañana alguna, a ver si me digno luego a colgarlas.
Muchos besos y abrazos y... ¡¡hasta pronto!!

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