viernes, 24 de diciembre de 2010

Pequeña-gran escala

¡Ya he llegado a España! Y a mi casita en Miranda, con mis papás y todo. Tengo que confesar que ha sido un viaje un poco más accidentado de lo que esperaba: comencé llegando unas cinco horas antes a Berlín por la maravilla de enlaces entre trenes, por lo que tuve que esperar ese "ratito" en el aeropuerto, y no todo el tiempo dentro ya que estaba cerrado. Después, tras salir el avión Berlín-Ámsterdam con 1 hora de retraso y al aterrizar correr, correr y correr, conseguí ver cómo el siguiente avión que tenía que coger estaba ahí, con las maletas a medio cargar, pero no podía montarme, ni yo ni otras cinco personas más.
Así que después, cuando te dicen: "hasta mañana no hay hueco en ningún otro avión hacia Madrid" te empiezas a replantear las ganas que tenías de irte a casa... Pero ya estaba en Ámsterdam, tenía un hotel estupendo con cama (que después de casi 1 día sin pillarla se agradece), pensión completa durante mi estancia allí y conocí a otro pobre que tampoco iba a llegar nunca a su casa (iba para Francia...). Así que aprovechamos los ánimos que nos quedaban y salimos a ver un poquito de Ámsterdam: coffe shops.
Y lo demás ha salido bien. Esta mañana el avión perfecto, y ya puedo desearos a todos y todas una muy feliz navidad y feliz año nuevo desde mi casita en Miranda. Y a disfrutar de los 9 días restantes de vacaciones que me quedan antes de volver a mi querido Löbau.
Frohe Weihnachten!

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