Bueno, toca actualizar, que seguro que mis fanes estáis impacientes. He tenido dos semanas de vacaciones que he aprovechado para visitar Berlín y Bialystok.
Berlín es una ciudad grande, cosmopolita y con mucha historia reciente. Visitamos el campo de concentración de Sachsenhausen, que me impactó un montón, pero afortunadamenta no se conservan bastantes cosas originales, así que es un poco más "suave". También fuimos al Checkpoint Charlie y a su museo, y al de la RDA, que era completamente interactivo y mostraba cómo se vivía durante el comunismo.
Además, por supuesto, vimos el Muro, la Puerta de Brandenburgo, la Torre de la Televisión... todas esas cositas populares. Pero eso sí, Berlín es para ir con tiempo, porque... no terminas.
Y luego el viaje a Bialystok, que sobre todo fue eso, viaje. Me pasé el miércoles entero intentando llegar, y el domingo volviendo. Pero mereció la pena (estar con Raquel siempre merece la pena). Aunque Bialystok es una ciudad grande (sobre todo teniendo como referencia mi pueblecito, Löbau) tampoco tiene tantas cosas (o al menos no me las han enseñado). El centro es bonito, con sus casas bajitas y sus iglesias (tienen para dar y tomar, de todas las religiones), pero sobre todo me encantó el Palacio de nosequé, y la visita guiada, aunque un tanto extraña, que nos ofreció el ¿conserje? con chocolate incluído.
Y nada más... Que vuelvo a estar en Löbau, a ver si me ubico que ando un poco desperdigada, tengo que poner la casa en orden. Y en cuanto haga algún viaje más os lo cuento.
¡¡Muchos besos y abrazos!!
madre mía, porque yo también he estado en Bialystok, que sino no sé qué pensar de esta ciudad. ¡que parca en palabras!
ResponderEliminarpero bueno, te quiero igual. :)